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Calor podría generar problemas cardiovasculares y renales graves

Calor podría generar problemas cardiovasculares y renales graves

Al aumentar la presión arterial, disminuye la función renal

La exposición a las altas temperaturas podría provocar desde una deshidratación simple hasta problemas cardiovasculares y renales graves que requieren ayuda médica, afirmaron académicos de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Arturo Curiel Ballesteros, investigador del Instituto de Medio Ambiente y Comunidades Humanas, del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), explicó que cuando el cuerpo humano registra temperaturas mayores a los 36 grados centígrados genera un cambio en el flujo sanguíneo que podría provocar infartos de miocardio o cerebral.

“Si la temperatura ambiente es mayor a la corporal normal, de 36 o 37 grados, empiezan los problemas porque no hay capacidad de enfriamiento y el corazón regularmente tiene una sobrepresión, las arterias cambian su capacidad de flujo sanguíneo y eso hace que aumente el esfuerzo cardiaco”.

Destacó que hay una mayor cantidad de decesos en hombres por enfermedades cardiovasculares en época de calor, y han detectado que cuando se presentan olas de calor registran hasta 10 muertes más de lo habitual por problemas del corazón en Guadalajara.

En este mismo sentido, Miguel Ángel Buenrostro, profesor del Departamento de Clínicas Médicas, del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), explicó que cuando el cuerpo está expuesto a elevadas temperaturas genera un mecanismo de defensa ante la deshidratación, que en la primera etapa produce salpullido, náuseas, cefalea intensa y vómito; este último puede progresar hasta generar debilidad y pérdida de la conciencia.

En este proceso se genera una reacción inflamatoria en todo el cuerpo que aumenta la irrigación sanguínea y sustancias que pueden desencadenar o empeorar enfermedades cardiovasculares, pulmonares, hepáticas, renales, e incluso trastornos mentales.

“La reacción inflamatoria eleva sustancias que nos avisan que tenemos que protegernos y favorecen la disipación del calor, dentro de lo posible. El corazón bombea alrededor de cinco litros por minuto normalmente, y el cuerpo agiliza la eliminación de exceso de calor corporal con este mecanismo de defensa que provoca un mayor bombeo de la sangre y con ello, diversas afectaciones en cascada”.

De esta manera, el cuerpo aumenta la presión arterial, disminuye la función renal, el hígado trabaja de manera alterada; que, aunque son las formas en que el cuerpo se defiende, también son perjudiciales.

Estas reacciones afectan en mayor medida a personas en sectores vulnerables como niños, adultos mayores, personas que trabajan al aire libre o aquellas que tienen padecimientos cardiacos, hipertensión arterial o problemas renales.

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