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Culpan a Mancera de desastre
en sistema de salud capitalino

Culpan a Mancera de desastre en sistema de salud capitalino

Adeudos y corrupción en hospitales de la CDMX

El anterior gobierno local dejó un sistema de salud devastado y en estado crítico: sin medicamentos, ni insumos ni equipo médico, con escasez de personal, espacios copados por la corrupción y un adeudo por mil 500 millones de pesos que puso en jaque el servicio al comenzar la actual administración.

Entrevistada por La Jornada, la secretaria de Salud, Oliva López Arellano, habló sobre el abandono y la falta de dirección en el sector en los seis años recientes, desorden en plazas laborales, malas prácticas en la compra de insumos y la crisis que ha enfrentado desde el primer día.

“Llegamos el 5 de diciembre, al día siguiente nos dicen que escasean los insumos de laboratorio, y al otro nos avisan que los proveedores no van a surtir porque tenemos un adeudo por 170 millones de pesos en los últimos dos años”.

“Eso sólo era la punta del iceberg que se descubrió más tarde, pues de manera insólita en cuestión administrativa la Secretaría de Salud acumuló una deuda de mil 500 millones de pesos desde 2013 por adquisición de medicamentos e insumos médicos como material de curación y laboratorio”.

Explicó que al igual que en la Federación, el reparto se concentró en unas cuantas empresas, proceso en el que además de compras sin suficiencia presupuestal se han identificado otras anomalías como contratos sin firmas y el abuso en la adjudicación directa hasta en 70 por ciento de las adquisiciones de insumos. Todo se plasmó en las actas de entrega recepción y se entregaron al órgano de control interno, expuso la funcionaria.
Dijo que por cuestiones de interés político o económico se “hacían retratos hablados de los concursos con una serie de candados para beneficiar a alguna empresa”.

Es el caso de la adquisición de la vacuna antirrábica, en el que hubo trato monopólico por años con una compañía en la ciudad y también en otras entidades del país.

“Ahora hicimos una licitación abierta y esa empresa entró al concurso y no quedó; no le gustó, pero no cumplió con los requisitos.

A estas prácticas se suman la de obras inconclusas o mal planeadas sin realizar procesos técnicos o administrativos, falta de mantenimiento y deterioro en el equipo a tal grado que hay equipos que no funcionan desde hace un año, como tomógrafos o respiradores.

FALTA DE DIRECCIÓN

De acuerdo con la especialista egresada del Instituto Nacional de Salud Pública, con amplia trayectoria en el servicio público y académico, el estado crítico del sector salud capitalino obedece a la falta de dirección en el sexenio anterior en el que se privilegiaron los proyectos mediáticos que se difundían con bombo y platillo y después se abandonaban.

Agregó que esta situación también generó un desorden en la plantilla laboral y concesiones excesivas a los trabajadores de base que ocasionó que en algunos hospitales tuvieran 50 enfermeras con licencia sindical o en otro, de cinco médicos ginecoobstetras tres estuvieran ausentes.

Indicó que a su llegada se tuvo que entrar a una fase de estabilización que comenzó por mejorar el abasto de medicamentos e insumos con una adjudicación directa de emergencia, lo que ha permitido mantener cubierto 80 por ciento de la demanda, así como las compras consolidadas con la Secretaría de Salud e IMSS, que llegarán a partir de abril.

Señaló que está en proceso el retorno de más de 700 comisionados sindicales a sus puestos laborales; ha habido resistencias, pero esperamos tener un nuevo pacto institucional para recuperar la identidad de servicio en la secretaría y garantizar el derecho a la salud de los ciudadanos.
La red hospitalaria capitalina ofrece sus servicios a 3 millones 800 mil personas que están fuera de los esquemas de seguridad del IMSS y del Issste.

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