MILÁN. Un grupo de ginecólogos y neurocirujanos del Hospital San Rafael de Milán, en Italia, operó con éxito la “corrección completa neuroquirúrgica de la espina bífida en el útero” con una técnica utilizada por primera vez en Europa.
La malformación había sido diagnosticada en la 19ma semana de gestación y la operación se realizó en la semana 22. La operación realizada apenas el 18 de octubre, duró poco más de dos horas, y fue conducida con una técnica con baja invasividad para minimizar la posibilidad de traumas al útero y/o al feto, que continua constantemente protegido del calor materno.
El equipo del hospital San Rafael, coordinado por Massimo Candiani, primario de Ginecología y Obstetricia, y da Pietro Mortini, primario de Neurocirugía, entró al saco amniótico a través de una única y pequeña insición al útero para corregir la malformación con instrumentos de microcirugía avanzadísimos, uniendo la estructura anatómica que no se habían unido a causa del defecto congénito.
La mamá, una mujer italiana con 22 semanas de gestación, está bien y fue dada de alta algunas horas después de la operación, aunque se informó que será monitoreada constantemente hasta el momento del parto, el cual podría darse en la semana 38.
La malformación fue detectada en la semana 19 de gestación a través de una ecografía ostétrica y de una resonancia magnética nuclear (RMN) del feto.
Terapia fetal
“Este excepcional intervento és una meta importante en el campo de la terapia fetal porque permite mayores oportunidades de cura respecto a los resultados que hoy se pueden obtener con las terapias efectuadas en el periodo neonatal”, explicó Candiani.
“Esta elección terapéutica, no experimental y apoyada de bases científicas, es una opción importantepara las mujeres embarazadas a quienes les diagnostican esta malformación fetal”.
Por su parte, el profesor Pietro Mortini, aseguró que las evidencias científicas internacionales demuestran que los niños con espina bífida operados en el útero, tienen menos consecuencias neurológicas después del nacimiento y mayores posibilidades de recuperación respecto a los que son operados cuando apenas nacen.
“El proceso de reparación sigue, de hecho, en las semanas de embarazo sucesivas a la intervención prosiguiendo hacia la normalidad de las estructuras y las funciones neurológicas del feto”.
Espina bífida

De acuerdo con el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, la espina bífida es un defecto del tubo neural, un tipo de defecto congénito del cerebro, la columna vertebral o de la médula espinal.
Ocurre si la columna vertebral del feto no se cierra completamente durante el primer mes de embarazo. Esto puede dañar los nervios y la médula espinal. Pruebas de detección durante el embarazo pueden diagnosticar espina bífida. A veces se descubre sólo después del nacimiento del bebé.
Los síntomas de la espina bífida varían de persona a persona. La mayoría de las personas con espina bífida poseen una inteligencia normal. Otras necesitan dispositivos de asistencia, como aparatos ortopédicos, muletas o sillas de ruedas.
También pueden presentar dificultades de aprendizaje, problemas urinarios e intestinales o hidrocefalia, una acumulación de líquido en el cerebro.
Tomar ácido fólico puede reducir el riesgo de tener un bebé con espina bífida, y éste se encuentra en la mayoría de los suplementos multivitamínicos. Las mujeres que pueden quedar embarazadas deben tomarlo a diario.


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