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Cáncer de Mama en el arte

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Escrito por José Niz Ramos

La enfermedad, en el contexto humano, individual y social, se ha representado en las obras plásticas de todas las épocas.

Plasmar los síntomas de una enfermedad a través de la plástica con las técnicas que domina el artista, nos ha permitido conocer una serie de padecimientos que pueden detectarse a simple vista o bien se revelan al observador avezado en el conocimiento médico.

El cáncer de mama es un padecimiento, que aunque se conoce desde hace mucho tiempo, en las descripciones de los médicos no se tenía imagen del mismo, no es sino hasta 1520 en la pintura de Rafael Santi o Sanzio también conocido como Rafael de Urbino, llamada la Fornarina (Margherita Luti hija de un panadero, según la biografía de Rafael por Vasari) (figura 1), en este cuadro se observa el pecho izquierdo agrandado y deformado, mas claro de observar en las figuras 2 y 3.

En este último acercamiento se nota más adecuadamente un abombamiento en el pecho que, comienza dentro de la axila. Este abombamiento parece ser una masa, de forma oval, notándose apenas sobre la extremidad del dedo del índice de la Fornarina.

Debajo de esta protuberancia, el pecho tiene una contractura amplia. La piel sobre el pecho se decolora. Una tonalidad azul, se extiende sobre la masa y la aureola tocando el pezón.

La deformación de Fornarina según un estudio de la prestigiosa revista The Lancet, sugiere el diagnóstico de cáncer de mama del pecho izquierdo, en una etapa avanzada, aunque algunos oncólogos especialistas no lo ven tan claro.

Otro de los artistas del Renacimiento italiano, Michelangelo Buonarroti, que puede ser considerado un genio no sólo por haber cultivado la pintura, la escultura, la arquitectura y la poesía, también nos muestra un defecto mamario en la figura de La Noche.

Según una carta, publicada en New England Journal of Medicine, la fidelidad con la que representaba la anatomía humana ha permitido comprobar que la mujer que sirvió de modelo para La Noche, una escultura que forma parte del conjunto artístico de la iglesia de San Lorenzo (Florencia), tenía cáncer de mama avanzado.

En la Sacristía Nueva de las Capillas Mediceas, en Florencia, están los sepulcros de la familia Médicis, obra del gran escultor, arquitecto, pintor y poeta Miguel Ángel Buonarotti (1475 – 1564). En el sepulcro de Julián, duque de Nemours llamada Día y Noche, y en la de Lorenzo, duque de Urbino Crepúsculo y Aurora (obras de 1520).

Según los autores de esta carta, el pecho izquierdo de la mujer presenta tres anomalías características de la enfermedad: abultamiento de la parte central de la mama, areola hinchada y retracción de la piel en un lateral del pezón. Al parecer, cualquier oncólogo de nuestros días identificaría estos signos como un tumor extendido por la parte central de la mama.

Aunque algunos historiadores quisieron ver en ello un fallo o un despiste del escultor y que es lo que le dicen a uno los guías de turistas, lo cierto es que todos los datos apuntan a que Michelangelo inspeccionó cuidadosamente el pecho de la modelo y lo reflejó fielmente en la piedra. Una prueba de ello es que la mama derecha de la mujer, así como otras figuras femeninas representadas en la misma capilla no tienen estos rasgos.

Al parecer, el artista tenía un asombroso conocimiento de la anatomía humana y un gran interés por la medicina. Según relatan algunas biografías, Miguel Ángel sentía un enorme interés por el cuerpo humano que le llevó, desde su juventud, a visitar casi todas las noches el depósito municipal de cadáveres de Florencia para practicar disecciones.

«Por este motivo, hay muchas probabilidades de que Miguel Ángel mostrase, de forma intencionada, una mujer afectada por la enfermedad y que el artista supiera con certeza que estas anomalías correspondían, concretamente, al cáncer», explican los investigadores.

Otro artista que nos muestra en su obra pictórica una imagen que sugiere el cáncer de mama es Rubens, que fue uno de pintores barrocos principales que practicó el realismo, que significa que él pintó lo que capturaban sus ojos.

Esto ha permitido que descubramos alteraciones en el pecho de la modelo que él pintó. Tal pintura es Las tres gracias (1636?), ‘Diana y sus ninfas perseguidos por sátiras; En las tres gracias podemos ver que la modelo a la derecha tiene una úlcera abierta con el enrojecimiento de la piel, contracción del pezón, reducción del volumen del pecho así como nódulos linfáticos en la axila.

Las Tres Gracias (1626 y 1636) 0,87 X 1236 m.,
Óleo sobre lienzo, Museo del Prado, Madrid.

Esta obra, ya de los últimos años de Rubens, permaneció siempre en su colección, y fue subastada junto con otras propiedades suyas a la muerte del pintor; entonces la compró un representante de Felipe IV.

Durante buena parte del siglo XVIII estuvo guardada, con otros cuadros de desnudos –considerados pecaminosos por Carlos III-, en una galería secreta de la Academia de Bellas Artes.

Las Gracias eran tres de las hijas de Zeus, a las que se consideraba en la mitología como diosas de la alegría y los festejos, al servicio de Afrodita, diosa del amor.

Rubens retrató en la figura de la izquierda a su segunda esposa, una joven con la que se había casado teniendo ella dieciséis años y estando él cercano a los sesenta.  Las formas opulentas de Elena Fourment le sirvieron en muchas ocasiones como modelo para sus figuras femeninas.

Otro pintor que nos muestra el mismo problema es Rembrandt Harmenszoon van Rijn. En 1654 había pintado un cuadro de su amante Betsabé en el baño. Más o menos 300 años después, un médico italiano vacacionando en Amsterdam vio la pintura en el Rijksmuseum y notó varias características del pecho izquierdo indicativo de cáncer de mama.

Rembrandt (1606-1669) Betsabé en su baño, 1654 Óleo sobre tela, 142 x 142 cm Musée du Louvre, Paris

Todos estos ejemplos de la creatividad de los artistas plásticos nos hacen reflexionar que no se debe hacer diagnóstico de cáncer de mama por deformaciones como las que presentamos o por que una mujer se palpe un tumor grande, porque entonces el pronóstico es muy malo.

LAS CIFRAS

El cáncer de mama es el más común en las mujeres, comprende aproximadamente un tercio de todos los cánceres que afectan a este sexo. Ver estudio aquí

Ocupa el segundo lugar después del cáncer de pulmón y es la causa principal de muerte en mujeres estadounidenses de 40 a 55 años. Ver estudio aquí

En México, el cáncer de mama ocupa el primer lugar en incidencia de neoplasias malignas en mujeres, representa 11.3% de todos los casos de cáncer, con un incremento global de alrededor de 1.5% anual. El grupo de edad más afectado es el de 40 a 59 años. La mortalidad por cáncer mamario se ha incrementado en 10.9% en los últimos años: de 13.06% en 1990 a 14.49% en 2000. Ver estudio aquí

El cáncer de mama ocupa el 5o lugar como causa de muerte a nivel mundial (502 mil muertes anuales en todo el mundo en 2005, casi una muerte cada minuto).

En México mueren 4,300 mujeres cada año víctimas del cáncer de mama (una mujer mexicana muere cada 2 horas 20 minutos).

Se diagnostican a cerca de 200 mil mujeres en los Estados Unidos con cáncer de mama cada año, en México alrededor de 12 mil. Sin embargo, no todas las mujeres tienen el mismo riesgo de desarrollar el cáncer de pecho durante su curso de la vida.

Los estudios han demostrado que ciertos factores, llamados factores de riesgo, aumentan la probabilidad que una mujer desarrollará el cáncer de mama. Muchos de estos factores de riesgo no son reversibles, pero algunos pueden ser modificados.

La presencia de los factores de riesgo no significa que el cáncer es inevitable: muchas mujeres con factores de riesgo nunca lo desarrollan. Por otro lado, los factores de riesgo ayudan a identificar a las mujeres que pueden beneficiarse con la detección temprana o con medidas preventivas.

Es importante recordar que el cáncer de mama puede también ocurrir en las mujeres que no tienen ningún factor de riesgo identificable. La mujer media tiene alrededor de 10 a 15 % de tener cáncer de mama, si ella vive hasta los noventa años.

Por otra parte, el riesgo de desarrollar el cáncer de mama en las mujeres con antecedentes familiares de primer grado con la enfermedad, y que han heredado los genes que predisponen al cáncer de mama (BRCA1 y BRCA2) es mayor del 50%.

Todas las mujeres deben discutir las pautas para la investigación del cáncer de mama con su médico, incluso si tienen un riesgo bajo para esta enfermedad.

Los factores de riesgo relacionado con el cáncer de mama se enumeran en la siguiente tabla, habiendo unos estrechamente relacionados y otros menos.

FACTORES ALTAMENTE RELACIONADOS BAJO RIESGO ALTO RIESGO
Genes BRCA1 y BRCA2 Positivos Negativos
Madre o hermana c/Cáncer de mama No Si
Edad 30 a 34 años 70 a 74 años
FACTORES MEDIANAMENTE RELACIONADOS BAJO RIESGO ALTO RIESGO
Edad de la menarquia >14 años <12 años
Edad al primer hijo <20 años >30 años
Edad a la menopausia <45 años >55 años
Uso píldora anticonceptiva Nunca Uso actual o pasado
Terapia de reemplazo hormonal Nunca Uso actual
(>5 años)
Aumento de la densidad mamaria No Si
FACTORES LEVEMENTE RELACIONADOS BAJO RIESGO ALTO RIESGO
Talla alta No Si
Obesidad No Si
Alcoholismo No Si
Vivir en ciudades No Si
Ejercicio regular Si No
Lactancia materna >6 meses No

 

ESTIMACIÓN DEL RIESGO

Muchos factores pueden afectar el riesgo de mujeres para el cáncer de mama. La importancia relativa de cada uno de estos factores puede ser muy confusa. Hay una herramienta disponible del NCI en su sitio Web.

Después de contestar a algunas preguntas sobre edad, la historia del cáncer, la altura, el peso, la historia reproductiva, el historial médico y antecedentes familiares, se hace un cálculo del riesgo de cáncer de mama para una mujer en particular.

La investigación del cáncer se refiere al uso de pruebas para detectar la enfermedad en etapas tempranas, antes de que cause síntomas y en un momento en que es curable.

En Estados Unidos, mientras que se está elevando el número de casos nuevos, el índice de mortalidad ha declinado a cerca del 20% en la última década. Esto es debido, en parte, a la capacidad de la investigación de encontrar la enfermedad en las primeras etapas cuando la ocasión de recuperación es más alta. En México la detección es todavía baja en relación a etapas tempranas.

Hay tres métodos principales para detectar el cáncer de mama: mamografía, examen clínico por el Médico, y auto examen del pecho.

La Mamografía es una radiografía del pecho y es la mejor prueba que tenemos de investigación para reducir el riesgo de morir de cáncer de mama.

El uso del equipo moderno de mamografía expone al pecho a niveles extremadamente bajos de radiación, por lo que el efecto de exposición de radiación es poco probable que aumente el riesgo de desarrollar el cáncer de mama.

Cada pecho se radiografía individualmente. El pecho se aplana entre dos paneles, lo que permite al radiólogo ver más fácilmente anormalidades. Esto puede ser incómodo, aunque el malestar sólo dura algunos segundos. Las mamografías son más incómodas cuando se hacen antes de la menstruación o al principio del período menstrual; las mujeres deben intentar evitar programar su mamografía en estas fechas.

El examen clínico del pecho es la revisión visual y manual de los pechos por el médico. El examen clínico y la mamografía del pecho parecen ser importantes;

los estudios demuestran que 5 a 10 por ciento de cánceres de mama se detectan únicamente por el examen clínico del pecho, mientras que cerca del 40 por ciento son detectados por mamografía sin examen clínico.

El examen clínico del pecho se sugiere realizar anualmente. Los médicos examinan generalmente los pechos para saber si hay cualquier cambio de tamaño o la forma y la palpación de los pechos y las axilas para descubrir cualquier cambio en textura o presencia de tumoraciones.

El auto examen del pecho es el medio de detectar cambios en los propios pechos de la mujer. Se realiza cada mes. Para las mujeres que menstrúan, ésta puede ser después del período, cuando los pechos están menos abultados.

En las mujeres posmenopáusicas, esto puede ser en el mismo día cada mes. El auto examen del pecho no es un substituto para la mamografía o el examen clínico del pecho de un profesional del cuidado médico.

RECOMENDACIONES

Todos los grupos mundiales importantes recomiendan la investigación rutinaria con mamografía y el examen clínico del pecho anualmente para las edades de las mujeres de 50 años o más.

Hay controversia sobre la investigación rutinaria entre mujeres en su 40, aunque cada vez, más y más grupos están recomendando la investigación para las mujeres en su 40 también, e incluso en nuestro país antes, a los 35 años.

Los grupos que recomiendan la investigación para las mujeres en sus 40 tendieron a recomendar cada uno a dos años, pero actualmente esos grupos lo recomiendan cada año debido a la evidencia de un crecimiento más rápido del tumor en mujeres más jóvenes.

El intervalo recomendado para las mujeres sobre la edad de 70 es un a dos años, dependiendo de un riesgo individual del cáncer de mama.

Sitios en Internet para mayor información:

  • Fundación Cima. Asociación Mexicana Contra el Cáncer de Mama, A.C. Michoacán #20. Col. Hipódromo Condesa. Tel. 55-74-90-58. http://www.fundacioncima.org/
    Correo electrónico: info@fundacioncima.org
  • Centro Mujeres, a.c. Av. Márquez de León 480B Centro – La Paz, Baja California Sur CP 23000, México. TEL: (52) (612) 122-3342.
    Correo electrónico: cmujeres@balandra.uabcs.mx
  • Unidas Contigo, A.C. San Pedro Garza García, Nuevo León, México. Tel. (81) 93354640-83568227.
    Correo electrónico: unidascontigo@hotmail.com
  • La Sociedad Americana contra el Cáncer. Tel. 1.800.ACS.2345 (1.800.227.2345) www.cancer.org
  • La Fundación Susan G. Komen Contra el Cáncer del Seno. Tel. 1.800I’M AWARE (1.800.462.9273) (Se habla español) www.komen.org
  • National Alliance of Breast Cancer Organizations (NABCO) www.nabco.org

Acerca del autor

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José Niz Ramos

José Niz Ramos es médico en Ginecología y Obstetricia y Medicina Materno Fetal (Perinatología). Además de haber trabajado en diversos hospitales públicos y privados, como el Hospital de Gineco-Obstetrecia del IMSS y el Hospital Ángeles México, ha sido también perito externo de CONAMED (del 2000 al 2010). Su larga trayectoria incluye también haber sido asesor de Joint Commission International, para América Latina y el Caribe del 2009 al 2011.


Ha participado también en varias publicaciones médicas, así como en 27 libros nacionales y tres internacionales.


Actualmente es integrante de la Junta de Gobierno del Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia desde agosto del 2002.

1 comentario

  • Muchísimas gracias Dr Niz por este estudio tan interesante de investigación de las mujeres que sirvieron de modelos para las grandes artìstas de la historia del arte y la realidad del cancer de mama en la actualidd y los avances en investigación y tratamiento. Me pongo a pensar la necesidad que habra sentido el artista para plasmarlo en su obra maestra para el conocimiento de la humanidad talvez como su contribucìón de reportar el caso para que fuese conocido por los practicantes de medicina de la epoca. Me pregunto si sabrían el desenlace fatal de estas mujeres?. Me da tristeza pensar que entonces no habia ningun tratamiento que se les pudiera ofrecer.
    Me ha gustado muchísimo la descripción detallada y la importancia del conocimiento del cancer de mama para que la comunidad sepa la importancia del diagnóstico temprano y el exito en el tratamiento y la sobrevida a largo plazo de la mujer. Es importante el reconocer el valor de la mujer al centro de la familia y la comunidad para hacer posible que la cobertura a nivel nacional sea total. Es importante que el hombre apoye a la mujer pues asi mismo se beneficia dentro de la estructura familiar y social. Muchas gracias Dr Niz por pensar siempre en la salud de la mujer.

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