El estudio “Derecho Universal a la Salud en México: análisis de cobertura y costos 2018” reveló que se requiere al menos el 5.1 por ciento del PIB para atender 13 enfermedades más comunes
El próximo gobierno tiene el reto de mantener o destinar más de 2.5 por ciento actual del Producto Interno Bruto (PIB) o 568 mil 577 millones de pesos a los servicios de Salud pública de México en un contexto de finanzas públicas estrechas, advirtió el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
El estudio “Derecho Universal a la Salud en México: análisis de cobertura y costos 2018” reveló que se requiere al menos el 5.1 por ciento del PIB para atender de forma universal las 13 enfermedades más comunes y que más afectan a la población, dato que contrasta con el 2.5 por ciento dirigido al sector en 2018.
En 2016 se destinó 2.9 por ciento del PIB o 599 mil 742 millones de pesos al sector Salud, mientras que la información pública disponible revela que tan solo en la atención médica de estos 13 padecimientos, entre los que se encuentran la diabetes, cáncer de mama, próstata, neumonía y paludismo, se gastaron 642 mil 198 millones de pesos o 3.2 por ciento del PIB.
“Algo no está cuadrando en cuanto a los costos o las coberturas actuales reportadas de estas 13 intervenciones, pues reflejan un déficit con lo que se reporta (…) y si se habla de una cobertura universal tan solo para esas enfermedades se requiere el doble del presupuesto aprobado en 2018 ( de 2.5 por ciento)”, evaluó la investigadora de Salud y Finanzas Públicas del CIEP, Judith Méndez.
El presidente Andrés Manuel López Obrador prevé presentar su plan de Salud el próximo viernes, en este contexto, el director del CIEP, Héctor Villarreal, advirtió que en el Presupuesto 2019 ven “muy retador llegar al 2.5 por ciento del año pasado, hay riesgo de reducciones. Espero estar equivocado”.
Añadió que ante los planes del gobierno entrante de no incrementar o crear impuestos, adicional a la creación de nuevos programas sociales, es fundamental el planteamiento de tres focos fundamentales: quién va a proveer, qué paquete va a otorgar y cómo se va a pagar.
Fuga presupuestaria

Entre 14 programas presupuestales del sector Salud, que representan el 87 por ciento del gasto destinado al rubro en 2017, el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA) encargado de destinar recursos a los estados tiene una nula certeza de desempeño al no existir reportes de sus avances y al representar un gasto de 93 mil 385 millones de pesos o 21 por ciento.
El miembro del centro de análisis Gestión Social y Cooperación (Gesoc), Rodrigo Hernández, añadió que 54 por ciento del presupuesto está en un término de escasos resultados, con 237 mil millones de pesos destinados a programas que reportan sus avances, pero no cumplen con las metas y su calidad de diseño es deficiente.
“Es necesario aumentar la transparencia en el uso de los recursos destinados al sector Salud y conocer el desempeño de los programas para que la designación de los recursos se haga con base en la evidencia de su adecuado diseño, cobertura y desempeño en sus indicadores”, expuso Rodrigo Hernández.
Así, el próximo viernes será relevante observar los recursos destinados a la Salud pública de los mexicanos, la reestructuración de los programas existentes y la manera en que se desarrollarán planes como la desaparición del Seguro Popular.
Judith Méndez adelantó que será interesante ver cómo se enfrentaría la incorporación delSeguro Popular a los servicios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS),ya que atender un paciente con diabetes en el primero requiere de la cuartaparte de los recursos destinados en un derechohabiente del Instituto.
Detectan opacidad en gasto de fondo para el Seguro Popular

El Fondo deAportaciones para los Servicios de Salud, al cual se le destinaron 93 mil 385 millonesde pesos en 2018, no reporta información de sus resultados así que no esposible conocer ni su desempeño ni la población a la que atiende, advirtió unestudio realizado por Gestión Social y Cooperación y el Centro de InvestigaciónEconómica y Presupuestaria.
“Es un fondo que actualmente el Gobierno distribuye entre los Estados. Esun programa que no tiene buena calidad de diseño y no reporta sus metas.Básicamente no sabemos qué hace con su dinero”, alertó Rodrigo Hernández,investigador de Gesoc.
Dijo que este fondo nació como complemento al gasto de los Estados por partedel Seguro Popular y supuestamente su objetivo era reforzar la infraestructura.
“No le pusieron los suficientes gastos para fiscalizarlo”, indicó elinvestigador, quien participó en el estudio Derecho Universal a la Salud enMéxico: Análisis de Cobertura y Costos 2018.
La aportación a este fondo representó el 21 por ciento del presupuesto que sedestina a los 14 programas de salud.
Para el experto, según las declaraciones del actual Gobierno sobre mejorar eluso de los recursos, FASSA sería un candidato ideal para ser modificado yponerle lupa y revisar qué hacer con él.
Héctor Villarreal, director de CIEP, aseguró que FASSA ha sido cuestionado porser caja chica de los gobernadores.
Indicó que se trata de un programa que ha sido observado por la ASF, pero hasido difícil proceder penalmente.
Con información de: El Heraldo de México y Reforma


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