Gobierno

“Ahorro” y obras en el IMSS que aún no impactan

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Escrito por Lupita Avilés

Presume Tuffic Miguel Ortega millonarios ahorros en las compras consolidadas de medicamentos y grandes obras, pero se va dejando un desabasto desastrozo

Ante su comparecencia frente a la Comisión de Salud del Senado de la República, el 31 de octubre, el todavía director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Tuffic Miguel Ortega, decía que tan solo con la compra consolidada, el sector salud había tenido un ahorro de 17 mil millones de pesos.

Hace apenas un mes, el funcionario aclaró que el ahorro no era a costa de la deficiencia o disminución de los servicios, al contrario, presumía ante los senadores que la compra consolidada, había sido un ejemplo de ahorro, aunque después reconoció que el IMSS había comprado más de 30 por ciento de medicamentos para cumplir con los 19 millones de recetas mensuales y que práctimente, para el presente año, se había alcanzado un 99.6 por ciento de abasto.

Sin embargo, decenas de testimonios recabados por SALUD PRIMERO que puedes leer aquí y aquí dan cuenta de todo lo contrario, e incluso de cómo ha crecido en los últimos años el problema del mercado negro de los medicamentos.

El día de su comparecencia, el aún titular del IMSS, ante los cuestionamientos de los senadores, reconoció sólo “algunos casos de desabasto” y culpó a los laboratorios de no haber producido las suficientes medicinas por lo que se generaron atrasos, mismos que generaron desabasto.

Ayer por la noche Tuffic Ortega se despidió con un mensaje promocionando que deja el IMSS sin crisis financiera y presumió las obras de salud que se hicieron en el sexenio de  Enrique Peña Nieto: 40 Unidades de Medicina Familiar, 12 hospitales de Especialidad, 10 clínicas de mama, así como remodelación y mejoras en varios centros de salud.

En su mensaje de despedida evitó hablar de las medicinas.

SIN MEDICINAS  Y SIN DIAGNÓSTICOS A TIEMPO

El caso de Nayeli Fabiola, una jóven con leucemia internada en el Hospital de La Raza, perteneciente al IMSS, ejemplifica otra parte del problema de salud que existe en México.

Como lo documentó hace unos días Salud Primero uno de los gravísimos problemas en México son los diagnósticos tardíos.

Antes de que la familia de Nayeli supiera que su hija tenía leucemía, tuvieron que ver ( y gastar) en médicos particulares que no daban con el diagnóstico.

“Nosotros nos enteramos hace tres años porque a mi hija le empezaron a salir moretones. Fuimos a ver a un doctor particular dizque de prestigio, no me acuerdo de su nombre. Nosotros no contamos con seguro porque en el trabajo de mi esposo no le dan seguro. Pagamos por la consulta 600 pesos. El doctor nos dijo que tenía principios de anemia, pero yo no me quedé muy convencida”, comenta Estela Rodríguez, madre de Nayeli.

Buscó otro médico. Pagó otra consulta de 800 pesos. También le dijeron que era anemia. Pero a Nayeli le habían salido más hematomas, seguía con cansancio excesivo y palidez en el rostro.

Llegó así al Sanatorio Barrientos, ubicado en la zona de Tlaneplanta, en el Estado de México. Contactaron a un cirujano que pidió una biometría hemática.

“El doctor nos dijo: les voy a decir algo, quiero que lo tomen con calma, al parecer su hija tiene leucemia, no sé qué tipo de leucemia pero ella tiene leucemia. Fue un golpe muy duro”, recuerda Estela al contener el llanto.

Pagó por otra consulta más y una biometría hemática, más todo lo que ya había gastado antes de recibir el diagnóstico de leucemia.

Ingresó al Hospital General de México, ubicado en la colonia Doctores, en donde inició una serie de estudios: estudios de sangre, niveles de glucosa, electrocardiograma, y largas citas de espera.

“Me gastaba entre 4 y 5 mil pesos mensuales más  gastos de transporte y alimentos. En el Hospital General, el médico Rafael Hurtado, que atendió a Nayeli, la ingresó a un protocolo de estudio pero la dejaron fuera porque no respondió al tratamiento, y el mismo hematólogo las canalizó al Hospital Ángeles del Pedregal, para otro protocolo pero en Estados Unidos”.

Recuerda que la dosis del medicamento que le habían recetado tenía un costo de 38 mil pesos, pero como tampoco tuvo mejoría la sacaron del hospital. El mismo hematólogo canalizó a Nayeli a la Fundación Lolita Ayala, en donde le daban otro medicamento.

La mamá explica que para entonces Nayeli Fabiola, ya estaba trabajando y tuvo acceso a los servicios de salud del Seguro Social.

Desde febrero hizo largas citas de espera para sus estudios de laboratorio y ser canalizada al Hospital de Alta Especialidad de La Raza, tres años después de la aparición de sus síntomas. Nayeli pudo ingresar finalmente el pasado mes de septiembre.

El cáncer la tiene invadida y se bate entre la vida y la muerte, y aunque los médicos indicaron que está fuera de tratamiento oncológico, por el avance de la enfermedad, la familia decidió aceptar la última quimioterapia ofrecida en el hospital que podría darle al menos dos meses más de vida.

Elsa Rodríguez, su madre, asegura también que, si bien es cierto, a su hija no le ha faltado el suministro del medicamento para la leucemia, sí ha tenido que comprar otros medicamentos que le han pedido los médicos que la atienden, como el ketorolaco, para calmar los dolores de Nayeli.

“Además del ketorolaco, también compré por fuera la xiprogesterona en ampolletas para la hemorragia. En total me gasté como 900 pesos”

¿No fue usted a la farmacia para ver si las tenían?

-No porque no abren aquí las farmacias ni sábados ni domingos. Nada más de lunes a viernes. Las ampolletas eran para detenerle su periodo menstrual y que no se desangrara por su leucemia, por eso no me podía esperar hasta el lunes.

La mamá de Nayeli, señaló que pocas veces ha comprado medicamento, sin embargo, sigue invirtiendo una importante cantidad de dinero en medicinas y otras cosas que necesita usar en el hospital, como papel de baño y guantes.

“Algo que tengo que comprar seguido son guantes,  me he gastado mucho en guantes, agua y papel. Tengo que comprarlos a cada rato para llevarle el cómodo sacarlo, limpiarlo. A la semana me llevo cuatro bolsas de guates con 10 cada una. Tengo una jarrita de un litro de agua que es lo que nos dan en el hospital pero para mi hija y para mí no nos alcanza”.

En papel para baño, guantes y agua gasta alrededor de 200 pesos a la semana.

“A mi se me hace incómodo estar pidiendo de un guante. Como tiene diarrea y vómito pues tengo que usar más los guantes, a cada ratito y rápido, y en lo que me lo dan, mejor los compro”.

FALTA PREVENCIÓN E INSUMOS

En entrevista con el doctor José Ibarra, médico especialista en medicina interna del Hospital La Raza, perteneciente al IMSS, indicó que en materia de salud  lo que falta mucho es trabajo en prevención “porque las principales causas de mortalidad en nuestro país son las enfermedades que ya todos conocemos: diabetes, presión alta, infartos, cáncer. Todas ellas se pueden prevenir desde el primer nivel de atención, es decir de las unidades de medicina familiar, los centros de salud, y eso está muy débil en nuestro país”.

Aunque dijo que en los hospitales de tercer nivel casi no faltan los medicamentos ni los insumos básicos, porque son los más atendidos por el gobierno, reconoció que a veces faltan guantes, jeringas, antibióticos y algunos otros medicamentos, sin embargo, reconoció que es en los hospitales generales, (de segundo nivel), donde la escasez de medicamentos e insumos básicos, se da  con alta frecuencia.

El doctor Ibarra explicó que los medicamentos para el cáncer y otras enfermedades son muy costosos, “pero son enfermedades que se tienen que cubrir, porque al final de cuentas nos termina costando más dinero a todos”.

Las enfermedades como diabetes, presión alta, infartos, insuficiencia renal,  aunque no cuenten por paciente, al final son tantos los enfermos, que el costo termina siendo muy alto, explicó el doctor Becerra.

¿Se cuenta con el abastecimiento suficiente de los medicamentos para estas enfermedades?

“No tanto en estos hospitales que son de tercer nivel (como La Raza),  sino en los de primer y segundo nivel, en enfermedades como hipertensión se tienden a acabar más rápido (desde antibióticos, carbapenémicos, colistina, esos no se tienen y se debe hacer como una compra especial, por ejemplo), porque los usa muchísima gente.

“Hace falta muchísimo de todo, desde guantes, vendas, jeringas muchos insumos y medicamentos”.

Para el doctor Ibarra, que lleva años trabajando en el Sector Salud largas jornadas, éste no invierte en lo que se necesita.

“Lo que se tiene no es suficiente, los estudios los mandan a otros lados, se subrogan, entonces es un conjunto de muchas cosas lo que acaba por dañar la salud”, finalizó.

Se va Ortega con recomendación de la CNDH

Redacción

El pasado 24 de noviembre, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la Recomendación 61/2018, dirigida al Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Tuffic Miguel Ortega, por la omisión de diversos médicos tratantes de informar a las autoridades encargadas de “brotes nosocomiales” que sus respectivos pacientes presentaban datos clínicos confirmados por laboratorio de “sepsis”en sus variantes, así como por las inadecuadas condiciones sanitarias del Hospital General Regional 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Culiacán, Sinaloa, lo que incidió en el lamentable deceso de 14 personas recién nacidas prematuras, la afectación de una egresada por mejoría, así como de 10 personas más extemporáneas al brote de infección nosocomial reportado.

El organismo público conoció de los hechos publicados en diversos medios de comunicación relacionados con un “brote de infección nosocomial” relacionado con “klebsiella pneumoniae” en el área de “cunero patológico” del referido nosocomio, donde se expuso a 84 personas recién nacidas, 69 de las cuales fueron dadas de alta hospitalaria y 14 lamentablemente perdieron la vida.

De esta forma, la CNDH evidenció violaciones a los derechos humanos a la salud, a la vida, al principio del interés superior de la niñez, así como al acceso a la información en materia de salud, atribuibles a personas servidoras públicas que intervinieron en la atención médica de las personas recién nacidas prematuras, así como de las autoridades encargadas de la vigilancia de infecciones nosocomiales y las condiciones de sanidad con que contaba dicho hospital.

A pesar de que el personal médico proporcionó atención para las patologías de cada una de las personas recién nacidas prematuras, omitió informar a su superior jerárquico, o en su caso, a la Unidad de Vigilancia Epidemiológica Hospitalaria (UVEH) o al Comité para el Control y Detección de las Infecciones Nosocomiales (CODECIN), que sus pacientes presentaban datos clínicos confirmados por laboratorio compatibles con “sepsis” en sus diversas variantes, lo que despertaba la sospecha de alguna infección nosocomial a fin de que se hubieran adoptado las medidas de prevención y control inmediatas para su contención.

En el período del “brote de infección nosocomial” reportado, a cuatro personas se les detectó la bacteria “klebsiella pneumoniae”; 10 más fueron consideradas “asociadas” a dicho“brote” por haber compartido el mismo “cunero patológico” y período de internamiento, en tanto, una más, fue egresada a su domicilio por mejoría.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios determinó que el hospital no contaba con medidas sanitarias adecuadas para la prestación del servicio médico en dicha área, situación que generó comorbilidad no sólo en las personas recién nacidas citadas, sino en diez más consideradas extemporáneas al “brote de infección nosocomial” reportado y que incidió en su lamentable fallecimiento. Además, constató que se violó el derecho de las madres y padres de las víctimas a ser informados sobre el estado de salud de sus descendientes de manera oportuna, precisa y veraz.

Por ello, la CNDH recomendó al Director General del IMSS reparar de manera integral el daño ocasionado a las y los progenitores de las personas menores de edad fallecidas conforme a la Ley General de Víctimas, inscribirles en el Registro Nacional de Víctimas, así como brindarles atención psicológica y tanatológica.

Capacitar al personal de pediatría en materia de derechos humanos, en concreto, prevención y manejo de infecciones nosocomiales, responsabilidad profesional, trato digno a las y los pacientes, atención de la persona recién nacida prematura, así como la debida observancia y contenido de las Normas Oficiales Mexicanas aplicables.

Adoptar medidas para garantizar que los expedientes clínicos que se generen con motivo de la atención médica se encuentren debidamente integrados y se registren los casos en los que se sospeche de probable infección nosocomial; se exhorte al personal médico, para que se sometan al proceso de certificación y recertificación ante los Consejos de Especialidades Médicas para brindar un servicio médico adecuado y profesional.

Remitir un informe sobre las condiciones en que se proporciona la atención médica en el área de“cunero patológico”, a fin de verificar si cuenta con recursos humanos y materiales para su óptimo funcionamiento; y en su caso, se gestione con las autoridades correspondientes para que cuente con todo aquello que garantice el disfrute del derecho a la protección de la salud de los derechohabientes con calidad.

Colabore con la CNDH en la queja que se presente ante el Órgano Interno de Control en el IMSS contra las personas servidoras públicas involucradas, así como del personal de la UVEH que resulte responsable, en cuyos expedientes deberá anexarse copia de la referida Recomendación.

Acerca del autor

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Lupita Avilés

Periodista egresada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, incursioné en prensa escrita, medios electrónicos, así como agencias de monitoreo y la docencia. La necesidad de conocer lo desconocido y meterme en terrenos inesperados, como dice el cantante Luis Eduardo Aute, me apasiona. Comunicar lo que aprendo me gusta tanto como descubrirlo. Disfruto ir detrás de la curiosidad y encontrarme con nuevos horizontes.

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