Los cuadros de estrés generan cambios bioquímicos que alteran el equilibrio interno del organismo. Uno de los primeros sistemas en manifestar estas alteraciones es el gastrointestinal, con síntomas como náuseas y vómitos.
Las principales manifestaciones psicosomáticas que llevan a las personas a un consultorio médico son fatiga 29%, dolor de espalda 22%, dolor de cabeza 16%, problemas para dormir 13%, debilidad, dolor en articulaciones y en estómago, 11%.
Muchos de esos malestares y dolores que se padecen hoy en día pueden ser generados por la relación que una persona establece consigo misma debido a la conexión de cuerpo y mente.

Eje intestino-cerebro
Es cierto que, así como el eje intestino- cerebro que sirve de comunicación bidireccional conectándolos mediante vías neuronales endócrinas e inmunitarias, constituye un factor importante sobre la salud física y mental.
El intestino, además de digerir y absorber alimentos, produce neurotransmisores, hormonas y moléculas inmunitarias que intervienen en el óptimo funcionamiento del cuerpo y cerebro, es aquí cuando el cerebro afecta de forma directa al intestino al presentarse episodios de estrés.
El estrés es una reacción física de nuestro cuerpo, y al estar sometido constantemente a esta tensión, comienza a manifestar señales de desgaste. En una primera etapa, pueden aparecer malestares como colitis o gastritis, padecimientos que suelen considerarse manejables.
No obstante, al mantener un nivel elevado de estrés por periodos prolongados, el organismo continúa expresando su agotamiento a través de afecciones más complejas como psoriasis, dermatitis e incluso migrañas.
Así mismo, cuando una persona atraviesa cuadros de estrés, su cuerpo comienza a segregar una sustancia llamada cortisol, conocida como la “hormona del estrés”. Esta hormona cumple una función importante: ayuda al cuerpo a mantenerse activo y funcional ante situaciones exigentes.

Intestino irritable
Desde el 2016 la Secretaría de Salud ha estimado que entre el 16 y 30% de la población en el territorio nacional padece síndrome de colon o intestino irritable (colitis) generada comúnmente por estrés.
“El estrés, aunque en ciertos niveles puede resultar estimulante, también puede volverse adictivo y tener consecuencias severas para la salud” recalcó el doctor Humberto Bautista, vocero especializado del laboratorio mexicano PiSA Farmacéutica.
Para evitar afecciones por estrés es recomendable:
- Disminuir el consumo de cafeína y azucares para disminuir la ansiedad.
- Consultar ayuda psicológica como orientación para aprender a manejarlo.
- Realizar ejercicio por lo menos 30 minutos al día para liberar endorfinas.
El tratamiento para las enfermedades de este tipo implica adentrarse desde hábitos como alimentación y sueño, identificación y control de focos de estrés e interacción negativa con el entorno” recalcó el experto.
Reconocer signos tempranos es clave para prevenir enfermedades psicosomáticas y buscar apoyo profesional cuando sea necesario. El bienestar emocional no es un lujo, sino una parte esencial de la salud integral.


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