La gente no está teniendo buenas experiencias en los trabajos y esto disminuye su autoestima. El efecto colateral de esa sensación de ser poco importante para un equipo es la baja productividad, como lo documentó el estudio internacional llamado State of the Global Workplace 2024, realizado por la encuestadora Gallup, en el que analizó datos reportados por colaboradores de 183 mil empresas de 90 países.
La falta de identificación y compromiso con las empresas puede estar generando pérdidas económicas aproximadas de 8 billones 900 mil millones de dólares anuales, según Gallup.
Entre muchos datos, uno de los que se destacan en el estudio State of the Global Workplace 2024 es que “los colaboradores que no confían en sus propias capacidades son hasta un 50% menos productivos y tienen mayor probabilidad de experimentar Síndrome de Burnout.
Personas desalentadas
Sofía es una profesional con una gran experiencia en su campo, pero sus ideas rara vez llegan a la mesa de discusión. En reuniones, duda antes de hablar y, cuando lo hace, tiende a minimizar sus aportaciones. Sus compañeros la perciben como insegura y su manager observa que evita constantemente asumir nuevos retos. Su problema no está en la falta de habilidades, sino en una baja autoestima que afecta su desempeño y, por ende, la productividad de la empresa.
De acuerdo con Nancy González, Psicóloga de Affor Health en México, que es una consultora especializada en mejorar la salud psicosocial de las personas en las organizaciones, “la autoestima juega un papel esencial en el rendimiento laboral. Los colaboradores con una autopercepción saludable son más propensos a asumir responsabilidades de liderazgo y son más efectivos en la resolución de problemas”.
En contraste, la baja autoestima está vinculada a altos niveles de estrés, falta de compromiso y menor creativida

Crear un equipo top
La baja autoestima también se relaciona con mayores tasas de rotación y ausentismo.
En el caso de Sofía, su falta de confianza la lleva a evitar la colaboración, postergar decisiones y subestimar su propio talento. Si este comportamiento persiste, es probable que su desmotivación se profundice, afectando no solo a su equipo, sino también al área de la que forma parte y al negocio.
Al integrar equipos top, las empresas promueven el desarrollo individual de sus colaboradores y fortalecen el rendimiento colectivo.
Affor Health sugiere tres acciones clave para formar equipos de alto desempeño:
- Fomentar una cultura de retroalimentación: Reconocer los logros individuales y colectivos refuerza la confianza de los colaboradores en sus capacidades, fortaleciendo su autoestima. Las organizaciones que implementan prácticas de reconocimiento experimentan un aumento en la productividad de sus equipos.
- Capacitar en habilidades socioemocionales: Talleres enfocados en asertividad, inteligencia emocional y comunicación efectiva, junto con una formación más amplia en psicoeducación y el desarrollo de un liderazgo saludable en mandos medios, ayudan a los colaboradores a mejorar su confianza y participación en el entorno laboral, creando equipos más cohesionados y seguros de sí mismos.
- Impulsar iniciativas de cuidado de la salud mental: Implementar estrategias de acompañamiento psicológico y fomentar el cuidado de la salud mental fortalece la resiliencia y autoestima de los colaboradores, contribuyendo a un ambiente de trabajo saludable, donde los equipos top pueden desarrollarse y prosperar.
Finalmente, Sofía no es un caso aislado, sino el reflejo de miles de colaboradores que, día tras día, enfrentan el desafío de tener poca confianza en sí mismos. Su historia pone en evidencia una realidad común en el entorno laboral: la inseguridad y la falta de confianza pueden limitar el potencial de los colaboradores, afectar su desempeño y frenar su crecimiento profesional.


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