La prevalencia de alergias alimentarias en niños de Estados Unidos aumentó un 50% entre 2007 y 2021, y la incidencia de alergia al cacahuate o maní se triplicó en ese tiempo.
Para tratar de encontrar una solución a este problema, se realizó un experimento con modelos animales, avalado por la Asociación Americana de Inmunología, y se encontró que complementar la dieta materna con α-tocoferol, que es una forma de vitamina E, puede reducir el desarrollo de alergias alimentarias y anafilaxia en ratones recién nacidos.
Los resultados de este nuevo estudio fueron publicados este 19 de febrero de 2025, en la revista científica The Journal of Immunology.
Aunque el experimento fue realizado con animales, la Asociación Americana de Inmunología considera que los resultados muestran el potencial del α-tocoferol en las vitaminas prenatales durante el embarazo y la lactancia para abordar el alarmante aumento de alergias alimentarias y reducir su desarrollo en las primeras etapas de la vida.
El estudio encontró que los cachorros nacidos de ratones alimentados con una dieta suplementada con α-tocoferol durante el embarazo y la lactancia mostraron un menor desarrollo de anticuerpos IgE contra el alérgeno alimentario y una menor anafilaxia inducida por el maní.
Esta mejora radical en los resultados se atribuyó al aumento de los niveles de α-tocoferol en las crías de las madres que tomaban el suplemento, en comparación con las que no lo hacían.
La doctora Joan Cook-Mills, profesora de Microbiología e Inmunología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, quien dirigió el estudio, compartió que este avance es sólo un paso para poder llegar a prevenir las alergias alimentarias.
Otro desafío que deben observar las madres, para beneficiarse de los efectos de la vitamina E llamada α-tocoferol, es observar el tipo de aceite con el que cocinan, pues el α-tocoferol suele perder parte de sus beneficios cuando se consumen muchos alimentos cocinados con aceite de soja, aceite de maíz y aceite de canola, que son comunes en Estados Unidos; mientras que interactúa mejor con alimentos preparados con aceite de girasol, aceite de cártamo y aceite de oliva, que se usan más en Europa.
Actualmente, para reducir el desarrollo de la alergia al cacahuate o maní en los niños, la guía sobre cuándo dar a probar esa semilla a los niños se ha actualizado a las introducciones anteriores. Sin embargo, algunos niños ya son positivos para las alergias al maní, antes de que puedan ingerir alimentos sólidos, lo que destaca la necesidad de desarrollar intervenciones más allá de la introducción temprana del maní.
Estos resultados muestran una forma potencial de disminuir el desarrollo de alergias alimentarias en niños de mayor riesgo.


Dejar un comentario