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Síndrome de Morquio; lo que hay que saber

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Escrito por Redacción

Otra enfermedad rara

La mucopolisacaridosis tipo IV (MPS IV) es una enfermedad rara en la cual el cuerpo carece o no tiene suficiente cantidad de una enzima necesaria para descomponer cadenas largas de moléculas de azúcar. Estas cadenas de moléculas son llamadas glucosaminoglicanos (anteriormente denominados mucopolisacáridos). Como resultado, las moléculas se acumulan en diferentes partes del cuerpo y causan diversos problemas de salud.

La afección pertenece a un grupo de enfermedades llamado mucopolisacaridosis (MPS). La MPS IV también se conoce como síndrome de Morquio.

Existen varios tipos de MPS, incluyendo:

  • MPS I (síndrome de Hurler; síndrome de Hurler-Scheie; síndrome de Scheie)
  • MPS II (síndrome de Hunter)
  • MPS III (síndrome de Sanfilippo)
Causas

La MPS IV es una afección hereditaria. Esto significa que se transmite de padres a hijos. Si ambos padres portan la copia defectuosa del gen relacionado con esta afección, cada uno de sus hijos tiene un 25% (1 de cada 4) de probabilidades de presentar esta enfermedad. Esto se llama rasgo autosómico recesivo.

Existen dos formas de la MPS IV: el tipo A y el tipo B.

  • El tipo A es causado por un defecto en el gen GALNS. Las personas con este tipo no tienen una enzima llamada N-acetilgalactosamina-6-sulfatasa.
  • El tipo B es causado por un defecto en el gen GLB1. Las personas con este tipo no producen suficiente cantidad de una enzima llamada beta-galactosidasa.

El cuerpo necesita estas enzimas para descomponer una cadena larga de moléculas de azúcar llamada queratán sulfato. En ambos tipos, se acumulan cantidades anormalmente grandes de glucosaminoglicanos en el cuerpo. Esto puede dañar los órganos.

Síntomas

Los síntomas normalmente comienzan entre la edad de 1 y 3 años. Estos incluyen:

  • Desarrollo anormal de huesos, incluso la columna vertebral
  • Tórax en forma de campana con las costillas ensanchadas en la parte inferior
  • Córnea opaca
  • Rasgos faciales toscos
  • Hígado agrandado
  • Soplo cardíaco
  • Hernia en la ingle
  • Articulaciones hipermóviles
  • Piernas en X
  • Cabeza grande (macrocefalia)
  • Pérdida de la función nerviosa debajo del cuello
  • Estatura baja con un tronco especialmente corto
  • Dientes ampliamente espaciados
Pruebas y exámenes

El proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico para verificar los síntomas los cuales incluyen:

  • Curvatura anormal de la columna
  • Córnea opaca
  • Soplo cardíaco
  • Hernia en la ingle
  • Hígado agrandado
  • Pérdida de la función nerviosa debajo del cuello
  • Baja estatura (en especial tronco corto)

Generalmente, primero se hacen los exámenes de orina. Estos exámenes pueden mostrar mucopolisacáridos adicionales, pero no pueden determinar la forma específica de MPS.

Otros exámenes pueden incluir:

  • Hemocultivo
  • Ecocardiografía
  • Pruebas genéticas
  • Audiometría
  • Examen ocular con lámpara de hendidura
  • Cultivo de los fibroblastos de la piel
  • Radiografía de huesos largos, costillas y columna vertebral
  • Resonancia magnética en la parte baja del cráneo y la parte superior del cuello
Tratamiento

Para el tipo A, se puede tratar con un medicamento llamado elosulfase alfa (Vimizin), que reemplaza la carencia de la enzima. Se administra a través de una vena (IV, de manera intravenosa). Hable con su proveedor para obtener más información.

La terapia de reemplazo enzimático no está disponible para el tipo B.
Para ambos tipos, los síntomas se tratan a medida que aparecen. Una artrodesis vertebral puede prevenir la lesión permanente de la médula espinal en personas cuyos huesos cervicales estén subdesarrollados.

Prevención

Se recomienda la asesoría genética para las parejas que quieran tener hijos y tengan antecedentes familiares de MPS IV. Hay disponibilidad de pruebas prenatales.

Con información de Medlineplus

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