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México, caso crítico en alimentación sana;
Chile, el ejemplo a seguir

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Escrito por Olimpia Velasco

En un encuentro marcado por la inusitada ausencia de industria patrocinadora de alimentos y bebidas, concluyó el Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Nutrición (SLAN 2018) que, bajo el lema “Alimentación saludable para un planeta sostenible”, reunió a profesionales de la nutrición de América Latina y el Caribe para compartir experiencias, investigación y debatir temas cruciales sobre alimentación y acciones en políticas públicas.

Y el primer reto y logro de esta conferencia fue la decisión de no recibir patrocinios de la “gran industria” para su realización, y así lo destaca Alejandro Calvillo, director de la asociación civil, El Poder del Consumidor.

“Es común que en este tipo de eventos la industria de alimentos procesados esté presente; como lo está el ramo farmacéutico en encuentros de salud o en foros médicos. Pero esta es la primera asociación de profesionales de la salud que decide no aceptar apoyos de estas empresas, lo que le da un nivel de independencia y de estar fuera de conflictos de interés muy importante”.

Sobre los puntos centrales tratados en este encuentro, Calvillo resalta la exposición sobre políticas regulatorias, etiquetado, regulación de alimentos en escuelas, publicidad engañosa o con ganchos para niños.

“Se subrayó la política de salud en los diferentes países, con una mención muy fuerte de la interferencia de la industria para bloquear políticas públicas en diversos países de Latinoamérica como Ecuador, Colombia, Perú, Chile y México”.

Un caso emblemático en este Congreso fue la presentación adelantada de los primeros resultados de la política de vanguardia implementada en Chile, que impulsó los etiquetados frontales, dejó fuera de los empaques de Kelloggs al Tigre Toño, sacó del mercado los huevos Kínder y ha enfrentado el embate de una industria exhibida en sus prácticas poco saludables.

Este encuentro contó con la participación de legisladores, sociedad civil y, en el caso de México, con la presencia del próximo secretario de Salud, Jorge Alcocer.

El virtual funcionario aseguró que es necesario integrar la nutrición en la salud y el desarrollo de México, reconociendo que “para avanzar en un mundo sostenible con alimentación para todos, hay que construir una estrategia integral.

“Nos enfrentamos a un reto de magnitudes insospechadas que requiere de atención coordinada de todos, que las políticas que adoptemos incluyan acciones desde la producción al consumo, pasando por los propios sistemas de procesamiento, mercadeo, el comercio internacional de alimentos y todos los aspectos que influyen en el entorno del consumidor”.

En opinión de Alejandro Calvillo, es importante resaltar del discurso del próximo secretario de Salud de México lo referido a “impulsar una política de salud alimentaria que no se desligue de una política en agricultura, en educación, en un sistema alimentario que debe ser saludable, pero también sustentable, que apoye la agroecología, y la producción de alimentos diversificados”.

MÉXICO, REPROBADO

Sobre la situación en México en materia de alimentación, con respecto al resto de los países participantes en este congreso, Calvillo afirma que desafortunadamente en prácticamente ninguno de los rubros nuestro país salió bien calificado.

“Hemos tenido gobiernos coludidos con la industria, con un etiquetado deficiente o inentendible, con publicidad engañosa”.

“Es necesario evitar que empresas como Nestlé y otras violen códigos internacionales como el de la lactancia materna”.

Cabe recordar a propósito, que el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos (sustitutos) de Leche Materna, adoptado por la Asamblea Mundial de la Salud en 1981, dice que con éste se busca proteger a todas las madres y a sus bebés de las prácticas inapropiadas de comercialización.

Prohíbe toda promoción de los sucedáneos de la leche materna, biberones y tetinas. Busca asegurar que las madres reciban información adecuada por parte del personal de salud, y concretamente que la industria de alimentos infantiles no debe:

  • Dar suministros gratuitos de leches a los hospitales
  • Promover sus productos al público o al personal de la salud
  • Utilizar imágenes de bebés en sus leches, biberones o tetinas
  • Dar regalos a las madres o trabajadores de la salud
  • Dar muestras gratuitas de sus productos a la familia
  • Promover alimentos infantiles o bebidas para bebés menores de 6 meses de edad
  • Las etiquetas deben estar en un lenguaje comprensible para la madre y deben incluir advertencias sobre las consecuencias de su utilización para la salud.

Así este código, ignorado en México, y ejemplo del poder de la industria de alimentos procesados en nuestro país.

“El gobierno entrante debe impulsar una política de alimentación con bases científicas, que modifique el ambiente obesogénico, que esté libre de conflictos de interés y que frene la libre interferencia de las empresas”, concluye Calvillo.

Acerca del autor

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Olimpia Velasco

Fue coordinadora editorial en El Universal. Colaboradora en Canal 22, con reportajes especiales. Fundó y dirigió en su primera etapa el portal SuMédico. Fue responsable de contenidos y conductora del programa SuMédico Radio, en el grupo MVS. Directora Ejecutiva de Factor 4, Comunicación. Agencia PR y Prensa.

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