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Hasta 45% de los casos de demencia podrían prevenirse

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Escrito por Salud Primero

Estas son las nuevas recomendaciones de la OMS para cuidar la salud del cerebro

La Organización Mundial de la Salud actualizó sus directrices para reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia. La nueva evidencia refuerza la importancia de hábitos saludables, incorpora la contaminación del aire como un factor sobre el que vale la pena actuar y aclara que no existe evidencia suficiente para recomendar suplementos como omega-3 o vitaminas para prevenir la enfermedad en personas sanas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó recientemente una actualización de sus directrices para reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia, con un mensaje esperanzador: casi la mitad de los casos podrían prevenirse o retrasarse si se actúa sobre factores de riesgo modificables a lo largo de la vida.

Ciudad de México.— Durante mucho tiempo la idea predominante sobre la demencia fue que el deterioro cognitivo era una consecuencia inevitable del envejecimiento. Hoy, la evidencia científica cuenta una historia diferente.

La nueva guía no promete fórmulas mágicas ni soluciones rápidas. Por el contrario, insiste en que la protección del cerebro depende de decisiones cotidianas relacionadas con la salud cardiovascular, la alimentación, la actividad física y el entorno en el que vivimos.

¿Por qué importa esta actualización?

La demencia afecta a decenas de millones de personas en todo el mundo y representa una de las principales causas de discapacidad y dependencia en adultos mayores.

La OMS calcula que cada año cerca de 10 millones de personas desarrollan demencia en el mundo. En promedio, eso significa que aparece un nuevo caso aproximadamente cada tres segundos.

Además del enorme impacto sobre quienes viven con la enfermedad, la demencia supone una carga emocional y económica para las familias y los sistemas de salud.

En México, donde la población envejece rápidamente y enfermedades como hipertensión, diabetes y obesidad son altamente prevalentes, las recomendaciones adquieren una relevancia especial. La prevención deja de ser un tema exclusivamente médico para convertirse en un reto de salud pública.

¿Qué cambió en las recomendaciones de la OMS?

La actualización incorpora nueva evidencia científica y revisa la fuerza de algunas recomendaciones emitidas en 2019.

Lo nuevo:

  • La contaminación del aire se reconoce como un factor sobre el que vale la pena intervenir para reducir el riesgo de deterioro cognitivo.
  • Se fortalecen las recomendaciones relacionadas con la prevención de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
  • La OMS aclara que no existe evidencia suficiente para recomendar suplementos como omega-3, vitaminas B, vitamina E o multivitamínicos con el objetivo de prevenir la demencia en personas sin deficiencias nutricionales diagnosticadas.

Las acciones que sí pueden ayudar a proteger el cerebro

Mantenerse físicamente activo: La actividad física regular mejora la salud cardiovascular, favorece la circulación cerebral y reduce factores asociados con el deterioro cognitivo.

Controlar la presión arterial: La hipertensión es uno de los factores de riesgo modificables más importantes para la demencia.

Prevenir y controlar la diabetes: Mantener niveles adecuados de glucosa también protege la salud del cerebro.

Reducir el colesterol cuando esté indicado: El manejo adecuado del riesgo cardiovascular forma parte de una estrategia integral para preservar la función cognitiva.

No fumar: El tabaquismo aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y también se asocia con un mayor riesgo de demencia.

Moderar el consumo de alcohol: La OMS recomienda evitar el consumo nocivo de alcohol, otro factor relacionado con el deterioro cognitivo.

Seguir una alimentación saludable: Patrones alimentarios como la dieta mediterránea han mostrado beneficios para la salud cardiovascular y cerebral.

Mantener una vida social activa: La interacción con otras personas y la participación en actividades comunitarias contribuyen a mantener la reserva cognitiva.

Cuidar la audición: La pérdida auditiva no tratada se ha asociado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo. Cuando existe indicación médica, el uso de auxiliares auditivos puede formar parte de una estrategia preventiva.

Mantener el cerebro activo: Leer, aprender nuevas habilidades, resolver problemas o participar en actividades intelectualmente estimulantes ayuda a fortalecer la reserva cognitiva.

Actuar frente a la contaminación del aire

Uno de los aspectos más novedosos de la guía es el reconocimiento de la contaminación atmosférica como un factor relevante. Aunque una persona no puede controlar por completo la calidad del aire, sí puede reducir su exposición en determinados contextos y apoyar políticas públicas que mejoren el ambiente.

Lo que la OMS no recomienda

El mercado de los suplementos alimenticios suele ofrecer productos que prometen “fortalecer la memoria” o “proteger el cerebro”. Sin embargo, la revisión de la evidencia científica llevó a la OMS a concluir que no existen pruebas suficientes para recomendar de forma rutinaria el omega-3, las vitaminas del complejo B, la vitamina E y multivitamínicos como estrategia para prevenir la demencia en personas sin una deficiencia nutricional diagnosticada.

Esto no significa que estos suplementos sean inútiles en todos los casos, sino que su uso debe responder a una indicación médica específica y no a la expectativa de prevenir la enfermedad.

¿Y México?

Las nuevas recomendaciones llegan en un momento particularmente importante. México enfrenta un acelerado envejecimiento poblacional y una elevada prevalencia de enfermedades que también aumentan el riesgo de demencia, como hipertensión, diabetes, obesidad y enfermedades cardiovasculares. A ello se suma la exposición a contaminación atmosférica en varias zonas urbanas.

La buena noticia es que muchos de estos factores pueden prevenirse o controlarse mediante políticas públicas, atención médica oportuna y decisiones individuales relacionadas con el estilo de vida.

Lo que debes recordar

  • La demencia no es una consecuencia inevitable del envejecimiento.
  • La evidencia indica que una proporción importante de los casos podría prevenirse o retrasarse actuando sobre factores modificables.
  • Mantener una buena salud cardiovascular también protege el cerebro.
  • La OMS no recomienda tomar suplementos como omega-3 o vitaminas para prevenir la demencia en personas sanas.
  • Nunca es demasiado temprano —ni demasiado tarde— para adoptar hábitos que favorezcan la salud cerebral.

Fuentes:

Organización Mundial de la Salud. Guideline on risk reduction of cognitive decline and dementia (segunda edición, 2026).

Organización Mundial de la Salud. Comunicado sobre la actualización de las directrices para reducir el riesgo de demencia.


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