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México avanza en prevención, pero persisten los retos

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Escrito por Salud Primero

Día Internacional del Autocuidado

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el autocuidado como la capacidad de las personas, las familias y las comunidades para promover y mantener la salud, prevenir enfermedades y afrontarlas con o sin el apoyo de un profesional sanitario.

Pero aclara que el autocuidado no significa sustituir la atención médica ni trasladar la responsabilidad a la población. Por el contrario, implica que los sistemas de salud deben proporcionar información confiable, herramientas y servicios que permitan a las personas tomar decisiones informadas y participar activamente en el cuidado de su bienestar.

En 2025 y 2026, el organismo internacional reforzó esta visión con nuevas orientaciones para que los países integren las intervenciones de autocuidado en sus sistemas de salud, y publicó una clasificación internacional para facilitar su implementación y evaluación.

México: de la atención curativa hacia la prevención

El Senado anunció este jueves que en septiembre los legisladores debatirán una reforma para incorporar el concepto de autocuidado a la Ley General de Salud, como parte de una estrategia orientada a fortalecer la educación en salud.

Los cambios legislativos buscan incorporar por primera vez una definición legal del autocuidado. El propósito es “construir un nuevo paradigma de salud pública”, dijo el senador Emmanuel Reyes Carmona, presidente de la Comisión de Economía.

En México, el concepto de autocuidado ha comenzado a reflejarse en diversas estrategias de promoción de la salud, prevención de enfermedades y fortalecimiento de la atención primaria.

Programas como PrevenIMSS buscan que las personas adopten un papel más activo mediante chequeos preventivos, detección oportuna de enfermedades, vacunación y educación para la salud.

De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social, durante 2024 más de 30 millones de derechohabientes participaron en el Chequeo PrevenIMSS y más de 800 mil recibieron capacitación mediante estrategias educativas enfocadas en fortalecer el autocuidado.

Estas acciones forman parte de una tendencia internacional que busca reducir la carga de enfermedades prevenibles antes de que requieran tratamientos complejos y costosos.

Los retos

Sin embargo, los avances institucionales conviven con un panorama epidemiológico complejo.

Las enfermedades no transmisibles —como la obesidad, la diabetes, la hipertensión arterial y las enfermedades cardiovasculares— continúan siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte en el país.

Diversos diagnósticos nacionales muestran que el sobrepeso y la obesidad afectan a una alta proporción de la población adulta y también a niñas, niños y adolescentes. Asimismo, persisten patrones de alimentación poco saludables y bajos niveles de actividad física, factores que incrementan el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.

Estos indicadores sugieren que el mayor desafío ya no consiste únicamente en ampliar la cobertura de los servicios de salud, sino en fortalecer una cultura de prevención que ayude a evitar que las enfermedades aparezcan.

Más allá de comer sano y hacer ejercicio

La OMS subraya que el autocuidado incluye mucho más que mantener hábitos saludables. También comprende el uso adecuado de medicamentos, el monitoreo de enfermedades como la diabetes o la hipertensión, el acceso a pruebas diagnósticas, la salud sexual y reproductiva, la salud mental y el uso responsable de herramientas digitales para el cuidado de la salud.

En otras palabras, el autocuidado no sustituye a los profesionales sanitarios; busca que las personas cuenten con mejores herramientas para participar de manera informada en las decisiones relacionadas con su salud.

Un reto también contra la desinformación

La expansión de las redes sociales ha cambiado la forma en que millones de personas buscan información sobre salud. Sin embargo, junto con contenidos útiles también circulan recomendaciones sin evidencia científica, tratamientos milagro y consejos que pueden retrasar la atención médica o poner en riesgo a quienes los siguen.

Por ello, diversos organismos internacionales consideran que la alfabetización en salud —la capacidad para comprender, evaluar y utilizar información confiable— es una pieza esencial del autocuidado.

Una oportunidad para cambiar hábitos

El Día Internacional del Autocuidado representa una invitación a mirar la salud desde una perspectiva preventiva.

Dormir lo suficiente, mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física, vacunarse, acudir a revisiones médicas, atender la salud mental y buscar información confiable son acciones cotidianas que, sostenidas en el tiempo, pueden contribuir a reducir el riesgo de enfermedades y mejorar la calidad de vida.

La evidencia internacional muestra que los sistemas de salud más sólidos no son necesariamente los que tratan más enfermedades, sino aquellos que logran prevenirlas mediante la participación activa de las personas, las comunidades y las instituciones. Ese sigue siendo uno de los principales desafíos para México.

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