Casi la mitad del ausentismo laboral, avalado con algún certificado médico, es provocado por infecciones respiratorias recurrentes, como la influenza; que es causada por virus, u otras infecciones similares que son causadas por bacterias y provocan síndrome respiratorio agudo con temperaturas superiores a 37.8 grados centígrados, dolor de garganta, tos, estornudo, escurrimiento nasal y dolor muscular.
Esta afirmación quedó documentada en un estudio gigantesco que revisó exhaustivamente los datos expuestos en 63 artículos científicos publicados entre 2007 y 2022 en idiomas inglés, francés y alemán. La meta-investigación fue publicada por la revista Pharmacoeconomics y puede ser leída en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos y en la siguiente dirección de internet: 10.1007/s40273-022-01224-9
Las infecciones de vías respiratorias aumentan cada año durante el cambio de estación, especialmente en primavera, cuando el polen y los alérgenos ambientales se combinan con cambios de clima que debilitan las defensas naturales del cuerpo.
Muchos de estos casos corresponden en realidad a infecciones respiratorias recurrentes, que pueden repetirse varias veces al año cuando el sistema inmunológico se encuentra debilitado, por estrés, falta de sueño o a una exposición constante de patógenos
Distinguir entre alergia e infección
En México se estima que los padecimientos alérgicos como la rinitis o la conjuntivitis pueden afectar hasta a 4 de cada 10 personas en temporadas de alta concentración de polen, lo que dificulta distinguir entre una reacción alérgica y una infección respiratoria en sus primeras etapas. Esta confusión puede retrasar la atención médica y favorece la aparición de episodios prolongados o complicaciones como sinusitis crónica o bronquitis.
Más allá de la molestia de un estornudo pasajero, el cuidado de las vías respiratorias en la vida adulta se ha consolidado como un pilar fundamental de la calidad de vida y la productividad.
“Estudios clínicos han demostrado que el uso de lisados bacterianos mecánicos de administración sublingual para el tratamiento de estas afecciones reduce hasta en un 50% el ausentismo laboral y recorta en un 54% la incidencia de infecciones recurrentes, convirtiéndose en un aliado estratégico en el cuidado de la salud del mexicano”, explicó la doctora Carmen Celeste Rosas Guerra, cirujana egresada de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y actual Gerente Médico de Medicina General en Merck México.
En la población adulta, donde el sistema inmunitario suele verse comprometido por factores modernos como el estrés crónico y la falta de descanso, el tratamiento preventivo efectivo puede marcar la diferencia entre un par de días a semanas de malestar innecesario o la aparición de complicaciones mayores como la sinusitis crónica o la bronquitis, que no solo afectan los pulmones, sino que desgastan la calidad de vida de quien las padece.
En el ámbito de la inmunología moderna, la clave ya no es solo curar, sino preparar al cuerpo antes de que el patógeno ataque. Actualmente existen herramientas robustas para enfrentar las infecciones recurrentes en las vías respiratorias, como los lisados bacterianos mecánicos polivalentes.
“Estos tratamientos actúan como un ‘entrenamiento’ avanzado para nuestras defensas, induciendo una protección superior y demostrando una alta eficacia tanto contra bacterias como contra virus, logrando que su uso evite hasta tres episodios de infecciones por año, un beneficio que se extiende a lo largo de todas las etapas de la vida, desde niños y adultos hasta adultos mayores”, detalló Rosas Guerra
Fortaleza preventiva
En este sentido, la verdadera protección surge de la construcción de una fortaleza preventiva en nuestra rutina diaria. Expertos coinciden en que pequeños ajustes en el estilo de vida pueden ser determinantes:
● Mantener una hidratación constante para fortalecer las barreras mucosas.
● Realizar lavados nasales regulares para eliminar alérgenos y patógenos.
● Reducir exposición al polen en el exterior en horas pico.
● Ventilación adecuada en espacios cerrados.
● Lavado frecuente de manos.
● Consulta médica para integrar tratamientos preventivos, como los lisados bacterianos.
Si a esto se suma el lavado frecuente de manos y, fundamentalmente, la visita al médico para integrar tratamientos preventivos de vanguardia —como los lisados bacterianos—, la carga viral y alérgica de esta temporada dejará de ser una amenaza para convertirse en un episodio bajo control.


Dejar un comentario