La hipertensión, conocida popularmente como presión arterial alta, es más común de lo que piensa la mayoría de las personas. De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el 29.9% de los adultos en México la padecen, y un 43% vive con ella sin haber sido diagnosticado. En la mayoría de los casos no presenta síntomas muy perceptibles y por eso se le ha considerado como un asesino silencioso.
La hipertensión se presenta cuando la presión arterial se mantiene de forma constante por encima de 130/80mm Hg. Este indicador es importante porque, cuando se eleva mucho más, puede provocar afectaciones cardíacas graves, incluyendo cardiopatías y accidentes cerebrovasculares.
El ejercicio es un aliado para las personas diagnosticadas con hipertensión porque fortalece el corazón, ayuda a reducir la presión arterial y disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
El ejercicio puede comenzar con pequeños pasos, como recomienda Óscar Quintero, médico cirujano, especialista en nutrición y actual director Médico en el laboratorio farmacéutico Abbott, en México. El especialista enlista y detalla seis ejercicios cardiovasculares que pueden servir como apoyo para el manejo correcto de la hipertensión:
- Caminata rápida
Se puede comenzar tomando el camino largo a casa o estacionándose un poco más lejos de su destino. También se puede añadir una vuelta extra cuando salga a caminar con su perro o tomar algunas llamadas de trabajo mientras camina. Esos sencillos cambios, que aumentan su actividad diaria, pueden mejorar la presión arterial y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.
La recomendación general es de 150 minutos de ejercicio moderado por semana para lograr un impacto significativo. Eso significa que 30 minutos al día, cinco días a la semana, pueden hacer la diferencia.
Sin embargo, si el tiempo y las condiciones lo permiten, aumentar el nivel de actividad física es aún más recomendable. Un estudio demostró que dedicar entre dos y cuatro veces más de los 150 minutos semanales de ejercicio puede reducir hasta en un 38% el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.
- Baile
Si se toma un descanso de la rutina y decide improvisar una sesión de baile, ¡eso cuenta como ejercicio!
Bailar puede ser una forma divertida de incorporar ejercicio a tu rutina, ya sea simplemente bailando con su pareja, familia, amigos antes de acostarse o inscribiéndose en una clase.
- Natación
Si se desea practicar ejercicio de mayor intensidad o se cuenta con poco tiempo, la natación es una excelente opción. Se considera una actividad vigorosa y, a diferencia de los 150 minutos semanales recomendados de ejercicio moderado, solo requiere 75 minutos a la semana.
- Ciclismo
El ciclismo es otro ejercicio que se considera vigoroso. ¡Y es divertido! Dos clases de ciclismo a la semana pueden ayudar a alcanzar ese objetivo mínimo de ejercicio.
- Senderismo
Los pasatiempos favoritos de muchas personas también pueden ser considerados ejercicio. El senderismo es una gran manera de hacer que el corazón bombee. ¿Por qué no disfrutar de la naturaleza mientras haces ejercicio? Además, si hay altitud, puede ayudar a que el ritmo cardíaco se incremente aún más.
- Jardinería
Por último, para quienes tienen un jardín en casa, actividades sencillas como cortar el césped, regar y cuidar las plantas pueden ayudar a mantenerse activa o activo. Es fundamental recordar que todo movimiento cuenta para cuidar la salud cardiovascular.


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