El Hospital Houston Methodist, de Estados Unidos, dio a conocer un nuevo protocolo de resonancia magnética de secuencia corta, capaz de diagnosticar, en un periodo que va de 5 a 10 minutos, a una persona con hígado graso o enfermedad hepática grasa asociada a disfunción metabólica (MAFLD, por sus siglas en inglés).
Esta innovación puede cambiar de manera importante los diagnósticos de enfermedades del hígado, ya que representa una reducción drástica frente a los estudios tradicionales que toman entre 30 y 40 minutos.
La enfermedad por hígado graso asociada a disfunción metabólica (MAFLD) es la causa más común de enfermedad hepática crónica.
En México se estima una prevalencia de 14.4% con diagnóstico por ultrasonido, de acuerdo con un estudio realizado, en 2024, por médicos del Hospital Ángeles del Pedregal; la Universidad La Salle y la Universidad del Valle de México. Actualmente, en este país, la biopsia hepática es el estándar de oro para el diagnóstico, definiéndose la esteatosis hepática como la acumulación de triglicéridos en el citoplasma de los hepatocitos.
Diagnóstico rápido
El nuevo protocolo de diagnóstico ha sido llamado “hepatograma MASLD”. El proceso es importante porque abre una alternativa más rápida y accesible de identificar a pacientes con alto riesgo de desarrollar cirrosis, una cicatrización permanente y potencialmente mortal del hígado, que suele estar relacionada con la obesidad, la diabetes tipo 2 y niveles elevados de presión arterial, colesterol y triglicéridos.
“Existe un gran grupo de pacientes con fibrosis clínicamente silenciosa que no recibirán un diagnóstico hasta que ya sea demasiado tarde”, explica el Doctor David Victor, hepatólogo del Hospital Houston Methodist.
“Al hacer la prueba más rápida, sencilla y accesible, le damos a más personas la oportunidad de intervenir mientras la enfermedad todavía es reversible”.
Este enfoque simplificado de resonancia magnética llega en un momento clave, poco después de la aprobación de resmetirom (Rezdiffra), el primer tratamiento autorizado por la FDA para la esteatohepatitis metabólica asociada a fibrosis (MASH, por sus siglas en inglés), la etapa más avanzada de MASLD.
Aunque se estima que más del 25% de los adultos en Estados Unidos tienen MASLD, solo el 4% llegará a desarrollar MASH con fibrosis. La mayoría desconoce que está en riesgo.
“Por fin contamos con un tratamiento que puede ofrecer esperanza a millones de personas con cicatrización hepática avanzada, pero solo funciona si sabemos a quién administrarlo”, señala el Dr. Victor. “Ese es el verdadero desafío”.
Sólo se enfoca en el hígado
A diferencia de una resonancia magnética abdominal completa, que captura una amplia gama de estructuras abdominales y suele requerir el uso de medio de contraste, el hepatograma MASLD se enfoca únicamente en el contenido de grasa y la rigidez del hígado. Para ello, se apoya en dos técnicas clave: la cuantificación de grasa por resonancia magnética y la elastografía por resonancia magnética, que utiliza ondas mecánicas suaves para medir la rigidez hepática, un indicador directo de fibrosis.
“Es, esencialmente, un examen diseñado a la medida”, comenta el Doctor Nakul Gupta, radiólogo diagnóstico en el Hospital Houston Methodist, quien desarrolló el nuevo protocolo junto al Doctor Victor. “Lo redujimos a las secuencias esenciales que responden a una pregunta muy específica: ¿este paciente padece o no fibrosis hepática esteatósica?”.
La prueba no requiere contraste ni acceso intravenoso y toma menos de 10 minutos dentro del equipo de resonancia magnética. Esto mejora la tolerancia en pacientes con claustrofobia o enfermedades crónicas que suelen tener dificultad para completar estudios prolongados. “No se trata de una máquina nueva ni de una tecnología distinta”, añade el Doctor Victor. “Se trata de usar lo que ya tenemos, pero de manera más inteligente y eficiente”.


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