Academia

Controlar el virus intestinal CMV pude prevenir un subtipo de Alzheimer

Prevencion-Alzheimer_-Sabira-MadadyASU-
mm
Escrito por Salud Primero

Arizona State University

Un virus que puede permanecer muchos años en el intestino de las personas podría estar relacionado con la aparición de la enfermedad de Alzheimer, según un estudio realizado por científicos de la Universidad Estatal de Arizona o Arizona State University (ASU). Se trata del Citomegalovirus o CMV, que es un patógeno de la familia de los herpes y que ha sido detectado entre el 25% y 45% de los nuevos pacientes con Alzheimer.

Este hallazgo llevó a los investigadores de ASU a plantear que, además de los beneficios preventivos que ofrece hacer ejercicio y consumir cantidades adecuadas del nutriente esencial colina, podrían desarrollarse abordajes de control del CMV, para reducir la aparición de la enfermedad neurodegenerativa, que es famosa por provocar una pérdida paulatina de la memoria.

El doctor Ben Readhead, profesor asociado de ASU-Banner Neurodegenerative Disease Research Center, ha vivido de cerca el impacto del Alzheimer a través de su abuelo. Esta experiencia personal ha sido su principal motivación para dedicarse a la investigación en prevención.

El equipo de Readhead publicó recientemente una investigación que reveló un vínculo sorprendente entre la infección intestinal crónica, causada por CMV, y el desarrollo de Alzheimer en muchas personas.

“Creemos haber encontrado un subtipo biológicamente único de Alzheimer que podría afectar al 25% o 45% de las personas con esta enfermedad”, afirma Readhead.

Este virus infecta a más de la mitad de los adultos antes de los 40 años y puede permanecer latente en el intestino, viajando al cerebro a través del nervio vago, que es una vía clave de comunicación entre el intestino y el cerebro. Una vez en el cerebro, el virus podría activar células inmunes especializadas llamadas microglía.

Investigación en curso

Readhead señala que aún no se han encontrado diferencias clínicas claras entre las personas que podrían tener este subtipo de Alzheimer y quienes presentan la forma más común de la enfermedad. Esto se debe a que gran parte de los estudios se han realizado con muestras post mortem.

Su equipo está desarrollando una prueba sanguínea que permitiría detectar infecciones intestinales crónicas en personas vivas, lo que ayudaría a comprender mejor la enfermedad y sus posibles diferencias con la forma convencional del Alzheimer.

“Tenemos esperanza en el potencial preventivo de algunas terapias”, afirma. “Tal vez antivirales, o incluso algo que fortalezca el sistema inmunológico”.

Sin embargo, es importante subrayar que contraer (CMV) no significa necesariamente que se desarrollará Alzheimer. Su rol en la enfermedad es complejo. Aunque el 50% de los adultos en Estados Unidos contraen CMV antes de los 40 años, solo el 10% de los mayores de 65 desarrollan Alzheimer. La mayoría de las personas infectadas con CMV sólo experimentan síntomas leves, similares a los de la gripe.

Lo relevante, según los investigadores, es si la infección por CMV permanece activa durante años en el intestino, como ocurrió en un subconjunto de los participantes del estudio. La presencia del virus en el intestino se asoció específicamente con el Alzheimer, pero esto no debería ser motivo de preocupación para la mayoría de la población.

Ejercicio aeróbico, nutrición y Alzheimer

Investigadores de ASU también han demostrado que un estilo de vida saludable, que incluya ejercicio y una dieta rica en colina, puede reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad.

La profesora Fang Yu, titular de la Dementia Translational Nursing Science at the Edson College of Nursing and Health Innovation, explica que el ejercicio aeróbico podría prevenir el deterioro cognitivo a través de diversos mecanismos en el cerebro. En estudios con animales, el ejercicio aeróbico ha demostrado reducir las placas de beta-amiloide y los ovillos de proteína tau, dos características distintivas del Alzheimer.

También se ha encontrado que el ejercicio mejora la neuroinflamación y el estrés oxidativo, factores que pueden dañar las células cerebrales. Además, podría aumentar el volumen del hipocampo, una región clave del cerebro asociada con la memoria. Yu indica que no importa qué tipo de ejercicio aeróbico se practique. ”Todos funcionan a través de mecanismos similares”, afirma.

Como enfermera, conoce las limitaciones físicas de muchos pacientes y ha observado que las bicicletas estáticas reclinadas son una de las formas más seguras y efectivas para que personas con movilidad reducida o con deterioro cognitivo leve hagan ejercicio aeróbico.

Por otro lado, la nutrición también desempeña un papel clave en la prevención del Alzheimer, según investigaciones de ASU.

Se estima que el 90% de los estadounidenses no consume suficiente colina, un nutriente esencial que el cuerpo produce en pequeñas cantidades y que se encuentra en alimentos como huevos, brócoli, frijoles y carnes, según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. La colina es necesaria para la salud cerebral y participa en la producción de acetilcolina, un neurotransmisor fundamental para la memoria, el control muscular y el estado de ánimo.

Las recomendaciones actuales son de 550 miligramos diarios para hombres y 425 miligramos para mujeres. El profesor asistente Ramón Velázquez, del ASU-Banner Neurodegenerative Disease Research Center y de la School of Life Sciences, ha publicado investigaciones que muestran que una dieta rica en colina puede ayudar a proteger el cerebro del Alzheimer y del deterioro cognitivo.

Velázquez y su equipo encontraron que múltiples órganos en ratones sufrían efectos negativos cuando se les privaba de colina, mientras que una ingesta adecuada mejoraba la memoria espacial, en comparación con aquellos que seguían una dieta convencional. Además, sus crías también mostraron mejoras en la memoria espacial.

Otro estudio del mismo grupo reveló que los ratones con deficiencia de colina ganaban peso, sufrían alteraciones metabólicas, daño en órganos y problemas motores. También presentaban proteínas cerebrales asociadas con ovillos similares a los del Alzheimer.

“Nuestro trabajo respalda aún más la necesidad de consumir colina diariamente, dado que es esencial para el funcionamiento de todo el cuerpo”, afirma Velázquez.

En humanos, Velázquez ha observado que los pacientes con Alzheimer y bajos niveles de colina en sangre tienden a presentar formas más graves de la enfermedad, en comparación con quienes tienen niveles más altos. También halló una fuerte relación entre niveles bajos de colina y una mayor acumulación de placas de beta-amiloide y ovillos de tau en el cerebro.

El creciente reconocimiento de la importancia de la colina debería motivar a los adultos a garantizar una ingesta adecuada, en especial quienes siguen dietas basadas en plantas, que suelen tener menor contenido natural de este nutriente. Los investigadores recomiendan hablar con un médico sobre la posibilidad de tomar un suplemento de colina, económico y de venta libre, para ayudar a proteger el cerebro contra la neurodegeneración.

Acerca del autor

mm

Salud Primero

Dejar un comentario