Existen por lo menos cinco razones importantes por las cuales los bebés prematuros deben ser colocados en incubadoras: 1) control de temperatura y humedad; 2) oxigenación óptima; 3) nutrición para ganancia de peso, 4) higiene y monitoreo de posibles complicaciones, y 5) eventual uso de fototerapia para tratar la ictericia neonatal.
A pesar de estos importantes beneficios, nuevos estudios realizados en Noruega señalan que entre más pronto tengan contacto, piel a piel, los bebés prematuros con sus madres, será más alta la probabilidad de que inicien su alimentación mediante lactancia materna y la mantengan, al menos, un año.
De acuerdo con un equipo de investigadores del Hospital St. Olavs y la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU), existe evidencia sobre diferentes beneficios de que los bebés prematuros no sean separados inmediatamente de su madre durante las primeras horas después del nacimiento y que, por el contrario, tengan contacto piel a piel.
Esto no significa que los bebés prematuros no serán llevados a una incubadora, pero esto podría esperar al menos dos o tres horas, mientras el recién nacido o recién nacida tiene un primer contacto físico con su madre. El postergar el ingreso a incubadora generaba algunas preocupaciones que los estudios noruegos han desmontado con once años continuos de estudios.
“Las primeras horas después del nacimiento son un período sensible temprano. Durante este período, se establece el primer contacto entre madre e hijo”, dijo la Profesora Asociada Laila Kristoffersen del Departamento de Salud Pública y Enfermería de NTNU. Por lo tanto, el equipo de investigación de NTNU y el Hospital St. Olav en Trondheim ha investigado si el contacto piel a piel inmediato después del nacimiento para bebés muy prematuros y sus madres tiene un efecto en el desarrollo del niño, a corto y largo plazo.
Estudio en 108 bebés
El equipo de investigación ha publicado varios artículos del estudio. El más reciente, publicado en JAMA Network Open, encuentra un vínculo entre el contacto piel a piel temprano y la lactancia materna. “Más madres que tuvieron contacto piel a piel con su bebé después del nacimiento estaban amamantando en el momento del alta de la unidad neonatal y durante el primer año de vida de su bebé”, dijo Kristoffersen.
El equipo de investigación consideró un total de 108 bebés prematuros nacidos entre doce y ocho semanas antes del término completo. En un grupo, los bebés tuvieron contacto piel a piel con su madre después del nacimiento, mientras que en el otro grupo recibieron el tratamiento estándar, que consistió en ser trasladados a una incubadora en una unidad de cuidados intensivos neonatales.
“La lactancia materna promueve el vínculo entre madre e hijo. También protege contra infecciones. Además, la leche materna contiene nutrientes, hormonas y enzimas vitales, que creemos son particularmente beneficiosos para los bebés prematuros. Por lo tanto, consideramos estos hallazgos como un argumento importante para facilitar el contacto físico de la madre con el bebé prematuro”, dijo la investigadora.
Beneficios a corto y largo plazo
Los investigadores noruegos han estudiado desde 2014 el tema del contacto, piel a piel, de las madres con sus bebés prematuros.
Más allá de estudiar los efectos en el inicio de la lactancia, los investigadores también examinaron el desarrollo cognitivo y motor de los niños después de un período de dos a tres años, pero no encontraron diferencias entre los grupos en este aspecto.
“No nos sorprendió realmente que dos horas de contacto piel con piel después del parto no afectaran el desarrollo cognitivo o motor a los dos o tres años de edad.
Muchos factores afectan el desarrollo de los bebés prematuros.
“Se necesita mucho para que intervenciones como esta tengan consecuencias a largo plazo que puedan medirse con las herramientas que tenemos”, dijo Kristoffersen.
Además, las tres unidades neonatales que se incluyeron en el estudio eran buenas para facilitar la interacción temprana entre los padres y el bebé prematuro durante la estancia en el hospital.
“En este caso, una intervención de dos horas solo puede hacer una diferencia relativamente pequeña”, dijo Kristoffersen.


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