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Columna invitada Mamás Opinión

Dos pechos llenos de amor,
en el vacío de la ausencia

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Escrito por Mónica Díaz A.

Lactancia en duelo

Escribir sobre lactancia materna a veces adolece el alma. Un proceso natural de conexión de amor entre madre e hij@ desafortunadamente se vuelve uno de los episodios más devastadores para muchas mujeres.

Me refiero a la lactancia en duelo. Una realidad que se ha visto invisibilizada por la sociedad, ensombrecida por nuestro sistema de salud en México y muchos otros países. Ignorada por quienes se encargan de establecer las políticas públicas en beneficio de las mujeres.

Las historias son inmensas. Las conocí en un grupo de apoyo mutuo para mujeres, hombres y familias que han atravesado por la experiencia de la muerte gestacional, en el parto o después de nacer. Ahí he escuchado infinidad de testimonios de experiencias de maltrato e indiferencia después de que sus bebés murieron.

Son contados los casos en los que hubo una buena comunicación y abordaje después de la muerte de un bebé. Y en cuanto a la lactancia, son coincidentes los casos en los que casi nadie recibió un manejo adecuado.

Cuando muere un bebé en etapa de gestación o en el parto, el cuerpo de la madre entiende como terminado el embarazo y sus pechos comienzan a producir leche. El proceso de producción se activa al separarse la placenta del útero.

Hay mujeres quienes incluso tenían muy poco tiempo de embarazo y aun así produjeron leche, otras que no tuvieron, y hay quienes después de varios días de que tuvieron su parto o cesárea les vino la subida de la leche ya estando en casa. En estos casos, la mayoría de las mujeres no sabían que la producirían, por lo que al presentarse, es impactante ver cómo sale la leche, como si el cuerpo también llorara la ausencia de ese bebé que no llegó a casa…

¿Qué hacer ante la lactancia después de la muerte de un bebé?

Cuando este proceso se da en el hospital, normalmente se les suministra un medicamento para cortar la leche, muchas veces sin consentimiento informado, en un acto paternalista como dando por sentado que es lo mejor para la madre, y sin recibir otro tipo de orientación para los días subsecuentes donde, a veces, continúa saliendo la leche porque el medicamento no hizo efecto.

Este tipo de inhibidores se utilizan para muchas otras cosas, es decir, no son específicamente para detener la lactancia y afectan el sistema hormonal de las mujeres aumentando el riesgo de padecer una depresión Se sabe que también provocan efectos secundarios no comprobados, ya que no hay estudios al respecto, pero los testimonios de las mujeres dan cuenta de ello.

Tras la muerte de un bebé, las madres viven un postparto o puerperio igual que una mujer que sí tiene a su hijo o hija. En general, las madres en duelo no reciben información sobre su postparto o puerperio, entonces mucho menos sobre su lactancia. Cada mujer es única, así que la lactancia es diferente en cada una.

Una opción que se debe brindar es la donación a los bancos de leche. Lo ideal sería que esto se diera con una orientadora en lactancia y con acompañamiento tanatológico o terapéutico. Para una donación de leche se aplican exámenes médicos y si se ha tomado algún inhibidor para detener la lactancia ya no se podrá realizar la donación.

Conocí a Janin Porras, mamá de Nina, quien falleció 10 días después de nacer. En un acto de amor, valentía y generosidad, Janin donó al Banco de Leche del Hospital General. Una opción que a decir de ella, “te da la fuerza de levantarte y de saber que esto que estás produciendo puede ayudar a los bebés que lo necesitan”, un aliciente que llena el alma después de haber pasado por la dolorosa muerte de un hijo o hija.

Cuando muere un bebé antes de nacer, en el parto o poco tiempo después podría inhibirse la lactancia de manera natural (fisiológica) y en mínimas cantidades. Es lo más viable y ayudará a evitar molestias de inflamación y dolor por la acumulación de líquido en los pechos.

Para sacar la leche se pueden colocar compresas frías entre las extracciones si se dificultan éstas, y de calor antes de la extracción si ésta se complica. Este proceso se facilita cuando nos bañamos y es más cómodo. No se recomienda utilizar “sacaleches” porque aumentan la producción.

En cuanto al vendaje que también se utiliza puede ser molesto por la compresión y no ayuda a inhibir la leche. Para no sentirse tan llena o pesada se puede utilizar un top para correr, esto es más cómodo y puede prevenir ciertas molestias como la mastitis (inflamación).

La lactancia es un proceso natural después de un embarazo que ayuda a regular la bajada hormonal, es algo que el cuerpo necesita. Se produce oxitocina, hormona que se relaciona con el surgimiento de sentimientos positivos, de ahí viene el amor y el apego, y en el caso de una madre en duelo suele ser un aspecto muy complicado por la ausencia de ese bebé.

He sabido de casos en los que las mujeres se sacan la leche y la riegan en plantas, un ritual que otorga a la naturaleza la nostalgia y el cariño que nos queda, como símbolo de amor cuando nos quedamos con los brazos vacíos.

Las opciones son distintas, las mujeres y familias pueden optar por la que más convenga a sus necesidades. Por ello es necesario empoderarlas para que ellas mismas tomen sus propias decisiones, que se les brinde información completa y eficaz, que cuenten con orientación, acompañamiento y empatía para que vivan este proceso de una manera más humana y compasiva, aspectos fundamentales para vivir un duelo más sano y más llevadero.

Acerca del autor

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Mónica Díaz A.

Acompañante y facilitadora en MISS-Eca Red de Apoyo ante la Muerte Gestacional y de la Niñez Temprana

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