En México, cada año se presentan millones de lesiones deportivas, laborales o por accidentes que impactan negativamente la capacidad de movimiento de las personas, con diferente grado de gravedad. Para atender estos casos, existe un campo amplio de atención a la salud que son las terapias de rehabilitación.
La demanda de los servicios para atender lesiones es tan grande, que en el año 2023 se realizaron más de 9 millones de sesiones de terapia de rehabilitación, sólo dentro del sistema del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). A esto hay que agregar todas las sesiones que se ofrecen en el sector privado y en los sistemas de salud pública federal y estatales.
En el caso de las lesiones más graves, como las que afectan a la médula espinal, uno de los avances más importantes que hay en México es la combinación de terapias de rehabilitación física con tecnologías robóticas en programas de neurorehabilitación, enfocadas en la recuperación de funciones motoras y cognitivas tras lesiones neurológicas.
“Estas herramientas permiten adaptar los programas de rehabilitación a las necesidades individuales, optimizando los resultados y contribuyendo a una recuperación más eficiente. Si bien el tiempo de recuperación varía según el nivel de traumatismo y las particularidades de cada paciente, la integración de tecnología robótica puede acelerar notablemente estos tiempos”, explica el doctor Arturo Pichardo, médico cirujano especialista en rehabilitación.

La adopción de nuevas estrategias para el abordaje de cada tratamiento responde a la necesidad de aprovechar las ventajas que ofrece la tecnología, sin perder de vista el acompañamiento humano y la singularidad de cada paciente que busca rehabilitación física.
“La evolución de la rehabilitación física en México no sólo refleja el avance tecnológico del sector salud, sino también un cambio de paradigma en la forma en que entendemos la recuperación funcional. Hoy más que nunca, el tratamiento debe ser interdisciplinario, personalizado y apoyado en evidencia científica y herramientas innovadoras que nos permitan acortar los tiempos de recuperación sin comprometer la calidad de vida del paciente”, explica Alejandra Quintana, directora de Clínica CEREBRO, un centro de atención que utiliza tecnología robótica en terapias de rehabilitación, a la par del trabajo estándar de terapia física.
Dentro de las herramientas tecnológicas que cada vez se usan con más frecuencia en el país están los exoesqueletos, que han logrado aumentar la movilidad en pacientes con lesiones medulares considerablemente. Además, mejoran la adherencia terapéutica al hacer las sesiones más dinámicas y brindar un proceso más activo y motivante para las personas que requieren terapia.
Ese tipo de equipos también facilitan un monitoreo más preciso mediante sensores que registran en tiempo real datos como fuerza y rango de movimiento, lo que permite ajustar los tratamientos según el progreso del paciente.
Actualmente, más del 60% de las soluciones tecnológicas utilizadas en procesos de rehabilitación integran estos dispositivos, lo que ha resultado en una mejora del cumplimiento del paciente en más del 55%.


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