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Sobre los pasos de mi madre

Sobre los pasos de mi madre
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Escrito por Cynthia Rodríguez

El juego. Fotógrafa: Ana Casas

Otra vez me desperté con esa pesadez que me acompaña desde hace unos días. Ya ni los quiero contar para no comprobar que pudieran ser ya semanas o quizá meses.

Acostada, miro sobre el edredón y siento sus cuerpecitos junto a mí. Han invadido otra vez mi cama. Me acurruco junto a ellos mientras confirmo que tienen los brazos fríos por esa necedad de no dormir con manga larga.  Trato de no ver los minutos, pero sé que en menos de media hora va a comenzar la corredera matutina: levantarse, turnarnos el baño, ir a la cocina, preparar el desayuno, llamarlos a la mesa, apagarles la tele que ya prendieron mientras estaba calentando la leche, corretearlos para que se la tomen, corretearlos para comenzar a vestirlos, encontrar los zapatos, encontrar los calcetines que les di apenas hace cinco minutos, gritarles porque no se han puesto aún los zapatos, correrlos del baño para encontrar mis dos segundos de privacidad, volverlos a llamar al baño para revisar que no traigan ni mocos ni lagañas embarrados, cambiarle el pañal al más pequeño, batallar para que se dejen peinar, correr y correr.

Entre una cosa y otra, me acuerdo de ti cuando te enojabas al hacer todo esto. Trato de cambiar el modo porque me acuerdo los nervios que me provocaba al verte enojada. Le bajo a mi intensidad, pero el reloj me recuerda que hay que seguir corriendo y me vuelvo a desesperar.

Aquí estoy frente a tu espejo, mamá, pero con muchos más años de los que tú tenías cuando nosotros teníamos la edad de mis niños. Me doy cuenta, sin embargo, que la edad tampoco tiene mucho que ver. La rutina te pulvoriza y te puede transformar en la parte que menos te gusta de ti.

En estos días no dejo de escuchar sobre historias tristes que tienen que ver con alguna madre. Una amiga por whats me confiesa que está deprimida, que trata de distraerse pero sus tristezas regresan. Su único hijo tiene 26 años y dentro de mí me pregunto desde cuándo estará deprimida.

Otra, me platica (con cierta crítica) de cuando su suegra se fue a Las Bahamas, dejando a sus hijos pequeños a cargo del padre, uno de los cuales, con apenas tres meses cumplidos. Le digo que puedo entender a la suegra y me mira con sorpresa. Ya no me cuenta nada.

En el periódico leo de cómo una madre de la capital italiana con pocas semanas de dar a luz unas trillizas, donde solo dos sobrevivieron, escapó una mañana de su casa con sus hijas para lanzarse a las aguas del Río Tíber. Ni el marido ni sus padres se dieron cuenta hasta que despertaron. Horas más tarde encontraron el cuerpo de la madre, pero a las gemelas no. Creo que también puedo entenderla. Pienso en las bebés y lloro, pienso en su mamá y lloro más fuerte.

Hace unos años leí un libro autobiográfico de un hombre que siendo niño sufrió la muerte de su madre. Durante años le habían contado que ella había muerto por enfermedad. Después de cuarenta años, no me acuerdo bien quién en su historia, alguien le confesó que en realidad su mamá se había suicidado. La historia, tan bien contada, ocasionó dos cosas: el libro se convirtió en bestseller  traduciéndose a varios idiomas y el autor, según contó él mismo, comenzó a recibir cartas y cartas de toda Italia con la única característica que quienes las enviaban eran, como él, huérfanos de madre.

“Creo que con esta información podría hacer un mapa de la tristeza”, comentó al platicar sobre este hallazgo.

¿Se podría?, me quedé pensando entonces cuando mi tristeza era por todavía no ser madre…

Toco otra vez a mis hijos y los beso para que comiencen a despertar. Me levanto. Hay que correr y mi tiempo para reflexionar por hoy ha caducado.

Acerca del autor

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Cynthia Rodríguez

Es periodista desde hace 25 años y desde hace 11 es corresponsal en Italia para diversos medios en México e Italia. En el 2009 escribió el libro “Contacto en Italia. El pacto entre los Zetas y la ‘Ndrangheta”, donde explica por primera vez los lazos entre uno de los grupos criminales más antiguos del mundo y uno de los cárteles emergentes más temidos de toda la historia en México. Es coautora de los libros “72 migrantes” y “Tú y yo coincidimos en la noche terrible”, sobre el asesinato de los periodistas en México. Durante varios años de su carrera ha sido también editora. Cuenta con una maestría en Migración por la Universidad de la Sapienza y otra sobre Combate a la criminalidad organizada y la Corrupción por la Universidad de Pisa. Es mamá por partida triple. En twitter: @cynthiaitalia

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