Es claro, es conocido, se comenta todos los días, pero los lugares de trabajo no han querido involucrarse en este tema porque se asume que es responsabilidad de los trabajadores: una de las principales causas de estrés laboral y familiar en México son las deudas y la sensación de no poder salir de ellas, aunque se trabaje mucho.
Ese estrés financiero ha dejado de ser un asunto privado, para convertirse en un factor silencioso que afecta la productividad, el desempeño laboral y el clima organizacional.
Aunque el salario, en México, ha aumentado hasta 22% en los últimos dos años, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), esto no ha sido suficiente para contrarrestar el impacto de la inflación acumulada, ni para fortalecer la capacidad de ahorro de millones de trabajadores.
“La realidad es que una proporción importante de la fuerza laboral mexicana enfrenta niveles altos de endeudamiento y exclusión financiera. Esto se traduce en una presión constante sobre sus finanzas personales que afecta no solo su vida personal, sino también su productividad en el trabajo”, explica Noel Aguilera, fundador de la plataforma digital de salud financiera ReGenera tu Buró, especializada en ayudar a las personas a consultar su buró de crédito, saber cómo limpiarlo y construir su historial crediticio.
Beneficios no monetarios
Ante la magnitud del estrés financiero que se presenta en numerosas empresas, algunas organizaciones están replanteando su estrategia de compensación, al ofrecer a sus trabajadores asesoría para abordar uno de los problemas que es causa silenciosa de todo su estrés: sus finanzas.
Algunas acciones que han comenzado a probar compañías en México están:
– Acceso a asesoría financiera personalizada
– Consulta del historial crediticio con interpretación
– Planes para mejorar o limpiar el buró de crédito
– Educación financiera continua y práctica
Estas acciones tienen el potencial de fortalecer el compromiso de los trabajadores, lo que, según Gallup, se traduce en un aumento del 21% en rentabilidad y 17% en productividad frente a quienes no están comprometidos. En la misma línea, datos de Vorecol revelan que las empresas que apuestan por incentivos no monetarios pueden elevar la productividad hasta un 31%.
Estos resultados están motivando a empresas de todos los tamaños, desde grandes corporativos hasta Pymes, a integrar la salud financiera dentro de su estrategia de capital humano.
Bienestar financiero es una decisión de negocio
En un mercado laboral cada vez más dinámico, donde atraer y retener talento se ha vuelto un reto, las organizaciones que integran el bienestar financiero como parte de su estrategia de gestión no solo responden a una necesidad creciente, también se posicionan como empleadores con visión de futuro.
Para Noel Aguilera “entender que los desafíos financieros personales impactan directamente en el desempeño laboral permite a las compañías actuar con estrategia. Colocar al colaborador en el centro es una decisión de negocio. Porque cuando el empleado está bien, la empresa también lo está”, concluye.
