SALUD primero … y amor

40% de hospitalizaciones de adultos mayores eran fácilmente evitables

Adultos-mayores-en-sala-de-emergencia_Alex-Dolce

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Infección de vías urinarias, presión arterial baja, taponamiento o infección de catéter, caídas con golpes en la cabeza y cortadas domésticas, son ejemplos de casos que actualmente llevan a miles de adultos mayores las salas de emergencia de los hospitales. La mayoría de esos accidentes y complicaciones pudieron ser evitados con algunos minutos de prevención; tanto de las personas afectadas como de sus cuidadores y familiares.

Así lo señala un estudio realizado por la Universidad Florida Atlantic, de Estados Unidos, que analizó reportes de trabajo de 264 equipos de enfermeras que laboran con adultos mayores.

La conclusión de ese estudio fue que hasta el 40% de esos traslados de emergencia, en los últimos 25 años, pudieron ser evitados con medidas preventivas que no implican gran gasto de tiempo ni recursos financieros.

“Estas transferencias innecesarias no solo causan angustia y malestar a los adultos mayores y a sus familias, sino que también conducen a complicaciones adquiridas en hospitales y a costos adicionales para el sistema de salud. En los Estados Unidos, las transferencias hospitalarias desde los hogares de ancianos a las salas de emergencia contribuyen significativamente a los costos de atención médica, particularmente para Medicare, con un estimado de 14 mil 300 millones de dólares anuales”, indica el reporte del estudio, publicado en la revista para directivos de hospitales Journal of the American Medical Directors Association.

Al observar una de las muestras del estudio, que dio seguimiento a los casos de 6 mil residentes de hogares de ancianos con discapacidades severas, se identificó que uno de cada tres experimentó una hospitalización, de las cuales más de un tercio podrían ser potencialmente evitables. Casi el 20% visitó la sala de emergencias sin ser ingresados, y el 70% de esas visitas se consideraron prevenibles.

El estudio también reveló que ciertos diagnósticos estaban frecuentemente asociados con hospitalizaciones potencialmente evitables: entre los adultos mayores con discapacidades severas, las infecciones del tracto urinario (ITU), las convulsiones y la presión arterial baja (hipotensión) fueron las causas más comunes de estancias hospitalarias que podrían haberse prevenido con atención oportuna y adecuada.

Las ITU, en particular, son ampliamente conocidas por estar sobrediagnosticadas y sobreactuadas en entornos de hogares de ancianos, a pesar de que existen pautas clínicas claras que recomiendan el tratamiento solo cuando están presentes hallazgos específicos.

Muchas de estas hospitalizaciones podrían prevenirse mediante protocolos de atención más claros, manejo oportuno de los síntomas y, críticamente, planificación anticipada de la atención.

Los investigadores dicen que asegurar que los residentes de casas para adultos mayores tengan preferencias de atención documentadas y que las familias comprendan sus opciones puede ayudar a evitar decisiones impulsadas por crisis y reducir transferencias innecesarias.

Sin embargo, barreras como la renuencia a inscribirse en hospicios y las restricciones financieras todavía plantean desafíos. Abordar estos problemas podría mejorar la calidad de vida de los adultos mayores y liberar cientos de millones de dólares en gastos de atención médica para reinvertir en otros aspectos de la atención.

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