Dr. Carlos Patiño Cisniewicz1
La sepsis es una emergencia médica tan grave como silenciosa. Ocurre cuando una infección desencadena una respuesta descontrolada del organismo, capaz de dañar tejidos, órganos vitales y causar la muerte si no se actúa a tiempo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se registran aproximadamente 48.9 millones de casos y 11 millones de muertes relacionadas con esta condición en todo el mundo, lo que representa el 20% de todas las defunciones globales. Cerca de la mitad de estos casos —unos 20 millones— ocurren en niños menores de cinco años.
Estas cifras plantean una pregunta urgente: ¿quiénes están en posición de detectar la sepsis antes de que sea demasiado tarde? La respuesta es clara: quienes están más cerca del paciente, minuto a minuto. El personal de enfermería suele ser quien detecta los primeros signos de alarma, desempeñando un papel clave en la identificación temprana de esta condición.
La detección temprana de la sepsis puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Los pacientes detectados oportunamente tienen 2.7 veces más probabilidad de sobrevivir 30 días después de su diagnóstico (periodo crítico inmediato), menor riesgo de falla orgánica severa y una estancia en cuidados intensivos más corta por 3.7 días. Esta realidad resalta la importancia de empoderar al personal de enfermería con formación continua, protocolos claros y herramientas de apoyo.
Pero aún persisten retos importantes. El personal de enfermería puede identificar la sepsis, pero dependen de que los médicos inicien el tratamiento. Por ello, la comunicación colaborativa, las escalas de alerta y una cultura de respuesta estructurada dentro y entre los equipos de salud son fundamentales. Sin este enfoque, se pierde un tiempo vital.
A esto se suman los desafíos estructurales. En contextos con recursos limitados, la falta de insumos —como antibióticos, líquidos intravenosos, camas de cuidados intensivos, personal o ventiladores— limita la ejecución efectiva de los protocolos. Aquí, la tecnología también tiene un papel: las escalas de alerta temprana (EWS, por sus siglas en inglés) integrados en los registros médicos electrónicos pueden mejorar el cumplimiento de protocolos y predecir eventos adversos graves.
Más allá de la tecnología, lo esencial sigue siendo el recurso humano. En momentos críticos, la labor de enfermería va más allá de lo técnico: son también un sostén emocional para pacientes y familias. Son quienes explican, acompañan y contienen en medio del desconcierto. Esa doble competencia —clínica y humana— merece ser visibilizada, pero también fortalecida.
Es en este sentido, el Día Internacional de la Enfermería, celebrado el pasado 12 de mayo en honor al nacimiento de Florence Nightingale, pionera de la enfermería moderna, se convierte en una oportunidad para reflexionar sobre el papel esencial de los y las enfermeras en la atención de la salud, determinantes para salvar vidas. Este día nos recuerda la importancia de reconocer y valorar su labor, muchas veces invisible pero siempre indispensable.
El apoyo a la educación y la capacitación continua no solo es un valor agregado, sino una necesidad para mejorar las prácticas y resultados clínicos. Invertir en la capacitación de las enfermeras no es solo una mejora en sus competencias, sino un paso fundamental para salvar vidas y reducir la mortalidad por sepsis. Estas acciones refuerzan la importancia de que la formación profesional sea una prioridad en todos los niveles del sistema de salud. La inversión en capacitación, protocolos estandarizados y tecnología en salud debe ir de la mano con un reconocimiento real y tangible al trabajo de las enfermeras y enfermeros.
Reconocer a las enfermeras, brindarles el apoyo necesario y visibilizar su trabajo no solo es una forma de justicia profesional, sino una estrategia efectiva para reducir la mortalidad y mejorar la atención a los pacientes.
1 Carlos Patiño Cisniewicz es Médico Cirujano Especialista en Anestesiología con experiencia en monitoreo hemodinámico avanzado y anestesia en cuidados críticos; cuenta con formación en Geriatría y Soporte Vital Avanzado. También es Enlace de Asuntos Médicos para Baxter Latinoamérica Norte
