Ser mamá perruna es una gran experiencia, pues aunque uno no los engendra, se vive cada etapa con amor, tensión, emoción y diversión…. Es enfrentarse a un cúmulo de aventuras, momentos inesperados, difíciles e incluso, a veces muy dolorosos, pero es también tener la oportunidad de reír, divertirse, volver a ser niño y dejar que tu corazón reciba y dé amor incondicional.
Por eso, cuando llega Navidad y Reyes Magos es muy triste ver cómo se regalan cachorros como si fueran panecillos. No son juguetes, ni artículos desechables. Son pequeños seres que muchas veces son separados de su camada, de su mamá, brusca y apresuradamente con tal de venderlos en estas fechas. Así que por favor, no compres, ADOPTA… hay tantos perros y gatos callejeros en busca de una oportunidad….
¿Has pensado cuántos de ellos alguna vez fueron un regalo navideño o del 6 de enero y abandonados a su suerte, unas semanas después? ¿Has hecho conciencia sobre la importancia de crear una hermosa relación peludo-niño o peludo-ser humano a largo plazo?
La tenencia responsable sería el mejor regalo de la temporada para quienes desean integrar un nuevo miembro a la familia. Así es, de eso trata. Si deseas adoptar o dar la bienvenida a un perro o a un gato a tu familia considera que:
- Es un ser indefenso que confía plenamente en ti
- Que dependerá de ti en todos los aspectos, para contar con un techo, alimentación, cuidados y trato dignos a largo plazo, por ejemplo, entre 10 y 15 años promedio
- Que debe recibir atención médica especializada
- Que es un perro o un gato, no un humano, por lo que hará travesuras de ¡perro o gato!
- Que aprenderá de ti en dónde debe orinar y defecar, dónde comer, dónde dormir, cuándo jugar, cuándo ladrar, cuándo salir a pasear y deseará ser acariciado ¡siempre!
- Que nunca deberá ser maltratado, ni emocional ni físicamente
- Que estar encadenado, encerrado, en una azotea o abandonado a la intemperie no es la idea
- Que al ser un integrante de tu familia, merece el mismo amor y respeto que los demás
- Que será bien recibido y amado por todos. Por lo que si alguno de los integrantes está en contra, deberías evaluarlo
- Que si va a convivir con niños y adolescentes, les enseñes a tratarlo con respeto y dignidad. A no jalarle la cola, despertarlo, patearlo, aventarlo, molestarlo mientras come o agredirlo, para que él no reaccione con una mordida por sentirse en peligro. Enseñarles a acariciarlo, a jugar con él, a darle su comida, a limpiar sus heces, a caminar con él, a ser compañeros y hasta dormirse juntos, si estás a favor de ello.
- Que nunca será abandonado a su suerte. Nunca.
Así podríamos enumerar muchos puntos, que te invito a que tú hagas tu propia lista. Pero como mamá, profesionista, soltera o ser independiente, por favor, toma conciencia de lo que significa tener una mascota y ser una mamá perruna, para que los transmitas a los demás. ¡¡¡Serlo es algo increíble!!! Ellos te rescatan a ti, no tú a ellos y en verdad, el amor y los buenos sentimientos que te brindan y despiertan en ti, te harán una mejor persona.
Por eso, vive una Navidad perruna ayudando a un perrito que lo necesite o bien, adoptando a tu nuevo ¡perrhijo! con ¡Salud Primero y Amor!
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