La pancreatitis aguda es una enfermedad frecuente en la que se produce una inflamación aguda del páncreas que se resuelve de dos maneras: por un lado, en los casos más frecuentes, la inflamación cesa y va seguida de un proceso de reparación y cicatrización, o bien, en los casos menos frecuentes, la inflamación comienza a afectar a otros sistemas (circulatorio, respiratorio o excretor renal), dando lugar a un fallo orgánico o incluso el fallecimiento del paciente.
Síntomas
El síntoma principal de la pancreatitis es un dolor en el cuadrante superior izquierdo o medio del abdomen.
Respecto a este dolor los especialistas señalan que:
- Puede empeorar en cuestión de minutos después de comer o beber al principio, especialmente si los alimentos tienen un alto contenido de grasa.
- Se vuelve constante o más intenso y dura varios días.
- Puede empeorar al acostarse boca arriba.
- Puede propagarse (irradiarse) a la espalda o por debajo del omóplato izquierdo.
Las personas con pancreatitis aguda a menudo tienen fiebre, náuseas, vómitos y sudoración.
Otros síntomas que pueden estar relacionadas con esta enfermedad abarcan:
- Abdomen lleno de gases.
- Hipo.
- Indigestión.
- Leve coloración amarillenta de la piel y la esclerótica de los ojos (ictericia).
- Distensión abdominal.
Síntomas de la pancreatitis crónica:
- Dolor abdominal: Se produce en mayor proporción en el abdomen superior y puede durar horas e incluso días y se puede incluso convertir en continuo. Este dolor puede empeorar al comer o al beber y al consumir alcohol y se puede manifestar también en la espalda.
- Problemas digestivos: Pérdida de peso, incluso cuando el consumo de alimentos es normal. Se puede producir además diarrea, náuseas o vómitos y deposiciones blandas con gasas.
Tratamiento
- Los puntos principales sobre los que se aplica el tratamiento son:
- Un estrecho control del paciente al que se le realizarán controles habituales de sus constantes vitales y analíticas de carácter múltiple o seriado.
- El tratamiento del dolor con analgésicos.
- Mantener al paciente hidratado de forma constante y nutrición por vía intravenosa, evitando la ingesta de los alimentos por la boca.
- Tratamiento específico de las náuseas y los vómitos.
- Bloqueo de la secreción gástrica de ácido con fármacos.
- Administración de antibióticos para evitar infecciones que entorpezcan la evolución.
- En los casos de pancreatitis aguda que se produzca por piedras en la vía biliar, es preciso extraer la piedra mediante procedimientos endoscópicos.
Consulte a su médico.
